La diputada Lucía Montenegro (LLA) impulsó en la Legislatura porteña su rechazo a los hechos de violencia ocurridos en las inmediaciones del Congreso y las agresiones al militante Patricio Chazarreta y los diputados Ramiro Marra y Alberto Benegas.
Después de los incidentes en las inmediaciones del Congreso a causa de la marcha contra la Ley Ómnibus, la legisladora de La Libertad Avanza (LLA) Lucía Montenegro presentó ante la Legislatura de la Ciudad una iniciativa para rechazar los hechos de violencia ocurridos durante esas jornadas y las agresiones al militante libertario Patricio Chazarreta y los diputados Ramiro Marra y Alberto Benegas.
En ese sentido, la legisladora pidió a esa Casa que exprese su “mayor repudio ante los hechos de violencia ocurridos en las inmediaciones del Honorable Congreso de la Nación, el día 31 de enero de 2024, en el cual grupos radicalizados pretendieron interrumpir violentamente un debate democrático que se daba dentro del recinto de la Cámara de Diputados de la Nación, agrediendo físicamente a simpatizantes de La Libertad Avanza, como Patricio Chazarreta y al Diputado Nacional Alberto Benegas Lynch, así como también al diputado Ramiro Marra, miembro de esta Casa Legislativa”.
La iniciativa en cuestión también cuenta con el acompañamiento del mencionado Marra, Rebeca Fleitas, Jorge Reta (LLA), Juan Pablo Arenaza, Patricia Glize (VxM), Pablo Donati (FLR) y Yamil Santoro (RU).
En los fundamentos de la iniciativa, los diputados explicaron que “a más de 40 años de la restauración de la democracia, es repudiable e inaceptable el accionar de grupos minoritarios que, mediante el ejercicio de la violencia, pretenden interrumpir un debate democrático entre funcionarios electos según las normativas de la constitución y con la legitimidad que de ella emana” e indicaron que “las agresiones se extendieron indiscriminadamente entre las fuerzas de seguridad, la prensa y los transeúntes”.
“Independientemente del respeto irrestricto a la libertad de expresión y de protestar ante las autoridades, así como de la posición que cada bloque y diputado tenga respecto al proyecto tratado en la cámara, consideramos que el uso de la fuerza constituye una herramienta por demás ilegítima que corroe los cimientos de nuestra sociedad y avasalla los fundamentos de las leyes, máxime aun teniendo en consideración el escaso tiempo en el poder por parte del espacio político más votado de la historia argentina”, sentenciaron.