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Lunes 22 de octubre de 2018
ENTREVISTAS
“No hay que banalizar la discusión del aborto entre pro y contra la vida”
El diputado Pablo Yedlin, quien además es médico, dialogó con parlamentario.com acerca del debate que se aproxima en la Cámara baja. Aunque expresa su posición en contra, reconoce que “criminalizar no ha llevado a ninguna solución buena”.
16 de marzo de 2018
Por Melisa Jofré

El tucumano Pablo Yedlin es uno de los diputados que ingresaron el pasado 10 de diciembre a la Cámara baja. Con una larga trayectoria en cargos ejecutivos en su provincia, el legislador, de profesión médico pedriatra, opina sobre el debate por el aborto legal y considera que “no hay que banalizar la discusión entre pro y contra la vida”.

A pesar de manifestar su opinión personal en “contra” del aborto, sostiene que “criminalizar no ha llevado a la Argentina a ninguna solución buena”. Además, enfatiza en que las principales causas de la problemática derivan de la “falta de educación sexual y falta de métodos anticonceptivos”, sobre todo en los lugares más vulnerables.

En diálogo con parlamentario.com, Yedlin habla también sobre proyectos que impulsará desde la Comisión de Salud, donde fue designado como vicepresidente segundo. Y, por otro lado, como miembro del interbloque Argentina Federal pronostica que “el peronismo va a llegar unido al 2019”.

-¿Cuál es su postura sobre la despenalización y legalización del aborto?

En lo personal estoy en contra del aborto. Creo que el aborto es una consecuencia de falta de educación sexual, falta de métodos anticonceptivos, sobre todo gratuitos, en poblaciones muy vulnerables. Es la causa que genera que mujeres tomen esta decisión. Y esta es una decisión que lamentablemente para aquellas personas sin recursos se transforma en una situación de enorme riesgo de vida, porque optan por el aborto en situaciones inseguras, absolutamente clandestinas y muchas veces riesgosas para su vida; como lo demuestran las 35, 40, 50 mujeres que fallecen por año por causas relacionadas directamente con el aborto. Con lo cual estoy en contra, pero estoy en contra de criminalizar a aquellas mujeres que toman esta decisión. Sin emabrgo, creo que la Argentina tiene que liberar este tema. Este es un debate que se tiene que dar.

-¿Y cómo cree que votará entonces el proyecto?

Hay que ver el articulado de la ley, no digo cómo voy a votar porque debe pasar por las comisiones y allí lo tenemos que discutir; el proyecto tiene cosas en las que estoy de acuerdo y otras en desacuerdo. Pero criminalizar esto no ha llevado a la Argentina a ninguna solución buena. Aquellos países que han discriminalizado el tema del aborto en realidad han reducido la cantidad de abortos, que es lo que en definitiva todos queremos. Tampoco me parece que haya que banalizar la discusión entre pro y contra la vida. Acá nadie está contra la vida y a favor de la vida, acá hay una situación que existe, que es real y que la tenemos que tratar entre todos en una discusión seria.

En este tema se mezclan muchas cosas. Una cosa es el tema personal, otro el religioso, otro el tema ético. Pero la decisión en esta ley no pasa por ahí, sino en ver qué hace el Estado con estas mujeres que, por ausencia y responsabilidad muchas veces del Estado, fallecen.

Además, quiero remarcar que, en los últimos dos años, este Gobierno nacional ha generado una falta de anticonceptivos, de preservativos, en los centros de atención primaria de todo el país; por problemas en las compras, en la licitación, vaya a saber por qué, pero ha habido una disminución y esto sin dudas ha generado problemas en ese sentido.

-Usted presentó una iniciativa para modificar la ley de vacunación, ¿en qué consiste?

Llegamos con muchas expectativas a la Cámara de Diputados y a la Comisión de Salud. La idea es impulsar algunos proyectos de ley que yo creo que la Argentina, en el tema de salud, se merece, se necesitan, y que venimos hace mucho tiempo pidiendo por ello.

Uno de los proyectos que presenté propone la obligatoriedad de las vacunas. No es un tema nuevo, pero quita el fantasma que tuvimos los argentinos el año pasado de que algún diputado, como fue el caso de (Paula) Urroz el año pasado, proponga que las vacunas dejen de ser obligatorias.

Argentina tiene una ley de vacunas, pero es una ley de la época del proceso militar, firmada por (Reynaldo) Bignone y es una ley que quedó muy desactualizada. Hoy las vacunas, a diferencia de ese momento, son para todo el grupo familiar, no solo para niños. Además, antes eran muy poquitas las gratuitas y hoy tenemos uno de los esquemas más generosos del mundo, y sin dudas el mejor de la región de Latinoamérica.

En este sentido, hay temas que no están legislados, como el carnet de vacunas; controlar bien que sean gratuitas, sobre todo las que paga Nación; llevar tranquilidad y seguridad a la población acerca de la seguridad y efectividad de las vacunas; y establecer al Consejo Nacional de Vacunación como un órgano creado por una ley; y crear un registro de personas en la Argentina con sus vacunas. Esperamos que este proyecto pueda discutirse en comisión y llevarse al recinto.

-¿Qué otro proyecto impulsará desde la Comisión de Salud?

La ley de trasplante en Argentina también requiere algunas modificaciones, que tienen que ver con los cambios que han ocurrido en el mundo en esta área.

Tenemos una ley de donante presunto; en Argentina todos somos donantes salvo que expresemos nuestra voluntad de no serlo. Ahora, esa expresión de voluntad de no serlo es expresada en general por los familiares de la persona cuando fallece. La familia en ese momento de duelo tiene que tomar la decisión de la donación, y muchas veces sin tener en claro qué es lo que quería la persona. La ley preveía que en esos casos, si no hay una clara decisión, el paciente sea donante. Pero en la realidad pasa que muchas familias en ese momento niegan. Esto consideramos que hay que modificarlo.

También es necesario abordar lo de los donantes cruzados. Esto es, cuando dos personas que necesitan un trasplante tienen dos donantes para ellos, y no son compatibles, pero sí lo son para el otro, bueno, permitir que esto no requiera una disposición judicial especial que hoy es requerida.

Otro tema es el concepto de muerte. En Argentina es concepto la muerte cerebral. Si bien el concepto de muerte hemodinámica por parada cardíaca existe, no está en la ley y esto se podría mejorar. Podría incluirlo y generar un sistema sanitario eficiente que aumente en la cantidad de órganos para donar.


-Por otra parte, usted forma parte del interbloque Argentina Federal, espacio que le pidió al presidente Mauricio Macri rever el “rumbo económico”, ¿cuál es su análisis en este sentido?


El presidente Macri expresa un diagnóstico equivocado, ve una Argentina que por lo menos nosotros desde el interior no la vemos. Él ve una Argentina donde se está generando trabajo, nosotros vemos un Tucumán y una Argentina en donde se pierden puestros de trabajo. Él ve una Argentina donde la inflación baja, nosotros vemos que la inflación viene superando a los salarios. Hemos tenido una inflación en alimentos que es tremendamente preocupante, sobre todo para las zonas más pobres de la Argentina.

Nos estamos endeudando a un ritmo muy importante. El bloque quiere discutir el límite al endeudamiento. Por otra parte, no han llegado inversiones para obras de infraestructura que generen la competitividad de nuestras provincias. Han llegado para la timba financiera, para los Lebac, para solucionar el tema del déficit fiscal.

Tenemos una situación económica macro que nos preocupa y sobre todo nos preocupa que no vemos políticas orientadas a la productividad y al desarrollo de trabajo genuino. Si los diagnósticos son errados por supuesto que las soluciones también lo serán.

-Usted habla de una realidad distinta en el interior, ¿qué hay entonces del federalismo del que se jacta el Gobierno?

La verdad que nosotros vemos un país que está destinando básicamente sus recursos a la zona central de la Argentina, recursos que no llegan a la provincia. Vemos como este gobierno distribuye los recursos de forma absolutamente discrecional según el color político, algo que supuestamente ellos no venían a hacer y lo hacen. Vemos una Ciudad de Buenos Aires con obras faraónicas, obras multimillonarias, cuando nosotros en Tucumán no logramos que se realicen. El año pasado tuvimos una inundación muy grave y el Gobierno nacional después de un análisis exhaustivo de algunas obras que podrían morigerar este tema, se comprometió en llevar a la provincia 850 millones de pesos para obras. De esto no ha llegado ni un peso, a un año.

Un diagnóstico equivocado, soluciones que no van en el rumbo que nosotros creemos y discrecionalidad en el manejo de los recursos nacionales. Esto lo digo desde el bloque Argentina Federal, que representamos a los gobernadores, y desde el cual acompañamos a veces al Gobierno en las decisiones, que no tenemos una oposición por la oposición misma, que creemos en el diálogo y queremos que le vaya bien al presidente, pero para que le vaya bien también tenemos la obligación de decirles las cosas que creemos que están haciendo mal.

Cómo dirigente peronista, ¿vislumbra la unidad para el 2019?

El peronismo tiene que hacer una autocrítica importante de los que nos pasó, que creo que se está haciendo. Como todas las autocriticas son difíciles, pero es fundamental. Creo que el peronismo, a pesar de los vaticinios, va a llegar unido al 2019. Le va a ofrecer a la ciudadanía una opción que no sea volver al pasado, pero que tampoco este presente complejo en el que la gente no puede comprar el alimento. Tiene que ser una opción moderna, transparente, de dirigentes que miren hacia adelante.

A pesar de que quieren que nos peleemos unos con otros, vamos a encaminarnos con un candidato, que es precisamente el que todavía no está instalado. Pero lo vamos a tener.

¿Y qué sucede con el kirchnerismo en esa discusión?

Cristina (Fernández de Kirchner) es una dirigente muy importante en la provincia de Buenos Aires, con una cantidad muy importante de votos. Yo creo que su espacio y ella tienen un lugar en la discusión del peronismo. Pero es muy probable que Cristina nunca más pueda ser candidata a presidenta, ya ha sido presidenta dos veces y ha hecho muchas cosas; y la verdad que los tucumanos estamos muy agradecidos de muchas cosas que el gobierno del Frente para la Victoria hizo en la época de Néstor y Cristina; nosotros pudimos construir 40 mil casas, en estos dos años de Macri no pudimos construir ninguna.

Hay lugares que yo entiendo en que se han hecho mal las cosas, pero bueno esas cosas las tendrá que investigar la justicia y tendremos que ser implacables con eso. Tampoco tenemos que mezclar que todo lo que se hizo antes fue malo y todo lo que se está haciendo ahora está bien, porque eso es lo que nos está llevando a una grieta.