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Martes 21 de agosto de 2018
OPINIÓN
Un debate sobre salud pública, una discusión sobre justicia social
Por Gabriela Estevez. La diputada nacional por el FpV advierte que lo que se está debatiendo es, fundamentalmente, si el Estado debe o no intervenir frente a una situación de emergencia sanitaria.
12 de junio de 2018
Esta semana los diputados de la Nación tendremos una de las sesiones que tiene carácter de histórico: se va a discutir en el recinto, la interrupción voluntaria del embarazo.

El camino no fue sencillo, quienes tenemos mandato popular tenemos la obligación de legislar por sobre nuestras creencias y valores individuales en favor del bien común.

Sobre este tema se presentaron solo este año, 10 proyectos desde las distintas bancadas y luego de una ardua labor, pudo ser unificado en un proyecto, que obtuvo las firmas de 72 legisladoras y legisladores para ingresar. A partir de ese momento muchas personas, expusieron ante el plenario de comisiones para abogar en favor o en contra del proyecto.

En ese sentido es mi obligación como diputada nacional explicar el por qué de mi voto:
El proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) que se tratará, en una larga sesión este miércoles, busca que el Estado garantice la vida y la salud integral de todas las personas capaces de gestar.

Lo que estamos debatiendo no es otra cosa que el rol que debe asumir el Estado frente a una situación de emergencia sanitaria que afecta o puede afectar a más de la mitad de la población. Desde esta perspectiva las respuestas no pueden ser muy disímiles. El Estado debe intervenir activamente, desde sus tres poderes y en sus tres jurisdicciones, poniendo todas las herramientas a su alcance, para garantizar el derecho a la vida y el derecho a la salud integral de todas las personas con capacidad de gestar.

La ilegalidad tiene como resultado que nuestras vidas y nuestra salud tengan precio, un elevado precio, inaccesible para la mayoría. Es decir, que en los hechos, el aborto ya es accesible para quienes pueden pagar por esta práctica. Por tanto, lo que debatimos esta semana, no es simplemente una emergencia sanitaria más, sino una que azota con crueldad a las personas en situación de pobreza con capacidad de gestar. Por esta sencilla razón, este no es solamente un debate sobre la salud pública, sino también una discusión profundamente atravesada por la cuestión de la justicia social.

El debate en nuestra Argentina de hoy no es otro que aborto legal o clandestino.

Este 13 de junio las y los diputados podemos hacer historia.