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Domingo 21 de enero de 2018
ENTREVISTAS
Positivos y negativos del Gobierno nacional, según Negri y Pichetto
7 de enero de 2018
- ¿Cuál es balance de dos años de gestión de Mauricio Macri?

Pichetto.- Hubo algunas medidas importantes, como restablecer la relación con el mundo, el pago a los holdouts, salir del cepo, que formaron parte del primer año de gestión… Indudablemente el Gobierno ha sido eficaz en la instalación de sus ideas y en el resultado electoral que obtuvo el pasado mes de octubre, estos son datos casi descriptivos.

Las falencias están en el proceso económico; la Argentina todavía no arrancó, no ha habido inversiones, me parece que hay una visión del mundo equivocada.

El proyecto político de Mauricio Macri se gestó en la etapa de la globalización y desarrolló su potencialidad política como jefe de la Ciudad. Y muchos pensaban que la resolución de los problemas con los holdouts, o la vuelta al mundo en orden a la relación internacional, iban a solucionar los problemas. Me pareció importante y significativa la tarea de la diplomacia presidencial que hizo Macri, que es una importante diplomacia, pero eso no resuelve los problemas de inversiones, porque el mundo también está cambiando y porque la Argentina no puede exponerse a una globalización plena en donde entren productos baratos de China y Medio Oriente y destroce la industria y el empleo del conurbano. Eso es muy peligroso. Algunas industrias hay que proteger… No hablo de una economía cerrada; no se puede importar cerdo de Dinamarca, no se pueden hacer negocios estúpidos y afectar la actividad productiva porcina para favorecer a un determinado supermercado.

Creo que todavía falta una reactivación económica, no se percibe y algunas variables de la macro y del déficit fiscal y el endeudamiento que son complicadas, esperemos que el Gobierno encuentre el camino.

Negri.- En relación de dónde veníamos -del quinto infierno-, creo que el frente externo el Gobierno lo resolvió a más velocidad de lo que cualquiera hubiera imaginado, en términos de la política macro. Creo que la figura del presidente y su capacidad de moverse en el mundo es un capital y un activo que la Argentina recuperó y que estaba absolutamente perdido. La gente a veces piensa que cuando usted hace un viaje vuelve con plata, lo que no sabe es que en un mundo global tan competitivo, para que la plata se vaya de un país a otro para hacer una inversión se requiere solamente un error y un segundo.

El presidente Macri tiene clara conciencia de eso, incorporó a los opositores y a los gobernadores en cada viaje que ha hecho por el mundo para tratar de mostrar una Argentina adulta, madura, que por supuesto nos golpea un poco cuando vemos los hechos de violencia que se vivieron hace poco, como que nos hacen retroceder, por eso hay que cuidarse mucho. Después, creo que hizo una fuerte apuesta a la política social, todo lo contrario de lo que esperaba el kirchnerismo que hiciera el Gobierno, porque decía que era el gobierno de los ricos, de los oligarcas Y en tercer lugar, como fortaleza me parece que se empeñó en recrear un país federal… Había un federalismo invertido, los gobiernos provinciales eran prácticamente hijos y entenados, y ha jugado muy fuerte.

En cuarto lugar, creo que hizo un esfuerzo fiscal muy grande y un esfuerzo en materia de obras públicas como apalancamiento para que se vaya reactivando la economía y que logremos índices que nos muestren a los que los llamaban brotes verdes en términos más homogéneos en todo el país, aunque más lento. Otro punto significativo es que el Gobierno eligió un camino gradual, y es un desafío difícil porque el gradualismo requiere paciencia social. Pero por la otra opción están los que le reclaman que se corte las piernas, porque sino va a tener gangrena, eso es inviable socialmente. El presidente sigue apostando a que el esfuerzo sea equitativo, sea equilibrado y mirar el costo social.

Otro punto, sin importar el orden, es la batalla decidida contra la inflación. Hay dos formas de llevarla: la puede bajar en un solo día con un costo social muy grande, o realmente tener un programa de metas como el que estamos teniendo. Falta mucho, pero hemos avanzado muchísimo. El Gobierno recibió un camino muy minado y las opciones eran muy sencillas, o las hacía volar a todas juntas, pero había que ver cuántos quedaban en el camino, o como un orfebre las comenzaba a desarmar de a una. Eligió este camino; creo que termina siendo un índice positivo,

- ¿Qué sería lo negativo?

Negri.- Hay que incorporar la dimensión política con más fuerza a las decisiones. La dimensión política no es la politiquería, es la capacidad de anticiparse a los hechos, de saber qué efectos va a producir la decisión que yo tome, y eso no es el resultado de una medición, porque si la medición me dio negativa quiere decir que la decisión que tomé ya produjo efectos negativos. A veces no alcanza solamente con tener la idea, el desafío de la democracia es que la idea que uno tiene pueda ser compatible con el acompañamiento de la sociedad, ese es el secreto de la democracia. Y el Gobierno, no lo dije al principio, pero dentro de los valores que recuperó está algo que había perdido la Argentina: un rumbo, acá hay un rumbo. El rumbo te permite después manejar la velocidad, hasta ahora teníamos solo velocidad. El rumbo genera confianza, previsibilidad, vale la pena apostar, gobierne quien gobierne. Entonces, si al rumbo -que es extraordinario tenerlo- le incorporamos sobre la base de la experiencia y del diálogo, y partiendo de que hay una coalición que puede aportar en la mirada política, porque vienen de lugares distintos, me parece que la dimensión política va a ocupar el espacio que debe tener en un país que tiene una enorme crisis y que vive en tensión permanentemente.