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Jueves 15 de noviembre de 2018
OPINIÓN
Menem es inocente, la Justicia es la culpable
Por Lucas Prieto Schorr. El director del portal elmonitordelajusticia.com destaca la necesidad de reformar el Poder Judicial para evitar los errores procesuales que obstaculizan las investigaciones.
17 de octubre de 2018
La Justica ha vuelto a ser el centro de la escena por hechos vergonzosos y no por acciones ejemplares. El sobreseimiento de Menem en la causa por contrabando de armas a Ecuador abre muchos interrogantes que no deberían quedar en el olvido si de verdad queremos un cambio en el seno del Poder Judicial y de la Justicia en la Argentina.

Lo primero que debemos preguntarnos con referencia a este caso es quién o quiénes son los verdaderos culpables. Y me refiero al proceso del expresidente, porque no puede quedar en una queja mediática y nada más.

Los jueces que votaron por la absolución sostuvieron en los considerandos que “la investigación ha sido engorrosa, lenta y sin un norte claro” ¿Quién ha sido el responsable de dar con esos calificativos en la investigación? ¿Acaso no debemos pensar en todo un sistema judicial cómplice cuando un magistrado indica que “la magnitud del tiempo transcurrido y la morosidad judicial advertida no son imputables a la defensa”?

Pensemos un poco más allá de estas expresiones. En este caso, la investigación se demoró 22 años y, como se dijo en el veredicto absolutorio, jamás quedó clara en primera instancia la imputación de los hechos. Además, existió una ineficacia comprobada por parte del Juzgado a cargo de la causa que terminó demorando una correcta búsqueda de la verdad.

Como si esto fuera poco, los jueces advirtieron que la complejidad de la causa y la secuencia de graves errores procesales puestos de manifiesto obstaculizaron la investigación a tiempo de los verdaderos delitos cometidos y de la determinación de sus responsables.

En todo este contexto se ha determinado la absolución de Carlos Menem. Hay que respetar esta posición, pero también abrir paso a una nueva etapa: si Menem no fue condenado por este hecho, amparado en la virtud de la garantía constitucional de ser juzgado en un plazo razonable, entonces la Justicia será quien deba asumir la responsabilidad por su mal desempeño y hacerse cargo de una vez y para siempre que su falta de accionar no puede quedar en la nada. Ni en este caso ni en ninguna causa que enfrente algún argentino, porque su inactividad, inoperancia o ineficacia termina convirtiéndola en la verdadera culpable de los delitos pasados y actuales.