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Lunes 22 de julio de 2019
OPINIÓN
Las amas de casa tienen derecho a cobrar una jubilación
Por María Eugenia Catalfamo. La senadora nacional advierte la necesidad de modificar la Ley de Jubilaciones, y crear un régimen de prestaciones permanente para las trabajadoras domésticas.
17 de mayo de 2019
Desde 2006 las trabajadoras de más de 60 años y los trabajadores de más de 65 años que adeudaban aportes anteriores a septiembre de 1993 podían inscribirse en las moratorias previsionales y solicitar una jubilación. Mientras cobraban esta jubilación, podían ir cancelando simultáneamente las cuotas adeudadas por los años que no se habían realizado los aportes correspondientes.

Esta jubilación por moratoria, conocida también como jubilación para amas de casa, benefició a más de 1,8 millones de mujeres que, de otro modo, nunca hubieran podido jubilarse.

Pero desde julio de este año, este derecho va a ser dado de baja: el presidente Mauricio Macri no renovará la moratoria y el derecho a jubilarse sin haber aportado en el pasado dejará de ser una posibilidad, especialmente para las trabajadoras.

En abril del año pasado, y gracias a las compañeras de Economía Feminista, presenté un proyecto para modificar la Ley de Jubilaciones 24.241, y crear un régimen de prestaciones jubilatorias para todas aquellas personas que han realizado, a lo largo de su vida, el trabajo invisible que sostiene al mundo: el que hacían y hacen todas las mujeres que se encargan de cuidar y gestionar las tareas de una casa. Creemos que es indispensable establecer un régimen permanente de acceso al sistema de la seguridad social para aquellas trabajadoras que realizan o realizaron trabajo doméstico y de cuidados sin percibir pago por su labor. El trabajo doméstico es trabajo y, como tal, cuenta con la protección y garantías del artículo 14 bis de la Constitución Nacional, que establece los beneficios de la seguridad social para todos los trabajadores argentinos.

El proyecto sigue sin debatirse en las comisiones correspondientes en el Senado. En este contexto terrible de retrocesos y de claudicación de derechos, es indispensable y urgente el tratamiento de este tipo de iniciativas, por eso, con mucho respeto les pido a mis pares que creen que la justicia social es el camino para lograr la igualdad que me acompañen o bien me ayuden a insistir con el tratamiento de este proyecto para que no siga durmiendo mientras las mujeres con mayores necesidades se quedan sin la protección del Estado.