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Viernes 19 de julio de 2019
OPINIÓN
Descuento artículo 9 ley 24.463
Por Oscar Torres
11 de agosto de 2008
Sres.: Desearía que consideren este descuento (de ser posible hagan llegar a las comisiones que se ocuparán del tema movilidad) a jubilados que ganaban más de $ 3.100 y que es una lisa y llanamente una discriminación. A continuación un comentario sobre el particular:

Jubilaciones de más de $ 3.100: Se aclara que este grupo abarca a las jubilaciones denominadas altas, pero que no son de privilegios, ya que los ciudadanos que cobran más de esa cifra, lo hacen por cuanto efectuaron los aportes regularmente y cumplieron acabadamente todos los requisitos de edad y tiempo, por lo que accedieron al beneficio ordinario, que las respectivas cajas de la Nación y de las Provincias (que transfirieron sus cajas a la Nación) fijaban en sus reglamentaciones. Se estima en 30.000 los jubilados que cobran más del monto indicado. Para estos, rige el inciso 2 del artículo 9 de la ley 24.463 (1995), el que fue modificado por el artículo 25 de la ley 25.239. El mismo establece que a los haberes jubilatorios de más de $ 3.100, se les descontará de acuerdo a la siguiente escala:

3.100 a 5.000 20 % sobre el excedente de 3.100

5.001 a 7.000 $ 380 + 35 % sobre el excedente de 5.000

7.001 a 9.000 $1.080 + 50 % sobre el excedente de 7.000

9.001 en adelante $ 2.080 + 70 % sobre el excedente de 9.000

Sin embargo a partir del mes de julio de 2008, la tabla precedente, sin ningún aviso e imprevistamente, quedó modificada por la siguiente:

5.055,02 a 7.000 35 % sobre el excedente de 5.055,02

7.001 a 9.000 $ 680,74 + 50 % sobre el excedente de 7.000

9.001 en adelante $ 1.680,74 + 70 % sobre el excedente de 9.000

Se supone que esto se debe a que el haber máximo jubilatorio a partir de julio/08 es de $ 5.055,02, de acuerdo al Decreto 279/08. De todos modos, no se entiende porque este haber máximo se incrementó en varias oportunidades y la tabla no varió (esta es la primera vez que se modifica).

En efecto, el haber máximo se modificó como sigue:

Junio 2006 $ 3.441

Enero 2007 $ 3.883,33

Setiembre 2007 $ 4.374,37

Marzo 2008 $ 4.702,44

Julio 2008 $ 5.055,02

En síntesis el descuento sigue vigente y lo que correspondía por lógico y coherente era actualizar todos los valores topes en un 63,07 % que es el porcentaje que subió el haber máximo (de $ 3.100 a $ 5.055,02) y manteniendo los porcentajes de la ley 25.239. Es decir el primer escalón sería:

5.055,02 a 11.414,90 20% sobre el excedente de 5.055,02

etc., etc.

Aunque lo justo sería eliminar este descuento.

Este descuento se suma al descuento del impuesto a las ganancias que los jubilados pagan como cualquier trabajador activo. Para colmo, esta escala está vigente desde la época de de la Rua - Macchinea, y no fue actualizada desde ese tiempo. Este descuento es discriminatorio y confiscatorio, además de significar una verdadera retención del haber jubilatorio, por lo que corresponde su anulación lisa y llana. Por lo menos el Gobierno tendría que actualizar las escalas, como lo hace habitualmente con las correspondientes al impuesto a las ganancias y como lo hizo con el impuesto a los bienes personales. Las leyes mencionadas fueron dictadas en una época de crisis económica, a la que contribuyó una mala gestión de los gobiernos de Menem y de la Rua, con el argumento, entre otros, del déficit de los recursos previsionales. Pero hoy en día, en que existe un superávit declarado por el Gobierno, con un cúmulo de reservas nunca visto, con los fondos de la ANSES prestados al Gobierno a tasas bajísimas, con el festival de subsidios, con las jubilaciones “regaladas”, con obras faraónicas (tren bala), etc., etc., el mantenimiento del descuento a estos jubilados, no tiene ningún sustento ni sentido. Estos jubilados no tendrían derecho al “pataleo”, si este descuento extra fuera extensivo a todos los ciudadanos que ganan más de $3.100 mensuales, es decir a gerentes de empresas privadas, a camioneros, a petroleros, a jugadores de fútbol, a artistas, a políticos, a empresarios industriales, rurales, médicos, profesionales, etc., etc. Es un caso de flagrante injusticia.