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Jueves 21 de noviembre de 2019
COYUNTURA
Avanza la queja de los empresarios
Tras los comicios, se viene una dura ofensiva del sector, reclamando cambios profundos en materia económica
2 de julio de 2009
La carrera contrarreloj ya terminó. Al margen del resultado final que tuvieron las elecciones legislativas, los principales dirigentes del establishment local decidieron salir al ruedo e iniciar una etapa mucho más crítica hacia el Gobierno K.

Se sabe que en la última semana se sucedieron diversas reuniones entre los popes de la Unión Industrial Argentina (UIA), la Asociación Empresaria Argentina (AEA), la Asociación de Bancos Privados de la Argentina (Adeba), la Bolsa de Comercio, la Cámara de Comercio y la Cámara de la Construcción.

Es decir, mantuvieron encuentros y conversaciones los dirigentes empresarios del denominado G-8, aunque allí faltó a la cita la Sociedad Rural Argentina.

De todas maneras, desde la UIA y AEA aclararon que se iba a convocar a las entidades agropecuarias para sumarse a estas conversaciones.

El eje de las discusiones es el planteo que se le formulará al Gobierno en los próximos días, pasadas las elecciones y allí habrá posturas bastante más duras de lo que se observaron hasta ahora. “Aquí hay varios problemas y el Gobierno no puede quedar inmóvil. Tiene que actuar rápidamente, tomar medidas, pero tomarlas en consenso, estructuralmente importantes, no mero maquillaje como ocurrió en el verano”, fue el ácido comentario que realizó un importante dirigente de la UIA.

El punto central es que los empresarios están empezando a mostrar “cierto cansancio” con el estilo K, basado en la confrontación y ahora en la excesiva intromisión del Estado en la actividad privada. “Hay un avance realmente peligroso de gente del Gobierno sobre las empresas y esto puede ser sumamente perjudicial en los próximos meses para la inversión y para el empleo”, señaló un ejecutivo de la AEA.

Está claro que el clima de negocios en el país no es nada bueno. Esto no es de ahora, sino que se viene arrastrando desde hace más de un año. Pero en los últimos meses ese panorama se agravó.

Y, según diversos dirigentes empresarios, ese clima se agravó debido al incumplimiento en que incurrió el Gobierno de mantenerse al margen de los nombramientos de directores en las empresas privadas que el Estado “heredó” acciones como consecuencia de la reestatización del sistema de AFJP.

“Es muy difícil planificar una inversión, realizar un trabajo análitico sobre evolución, rentabilidad, cuando uno tiene el peligro que le impongan a dedo a un director que viene del Estado y que va a meterse en los números de algo que es absolutamente privado”, concluyó el mismo dirigente empresario.