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Lunes 23 de enero de 2017
ENTREVISTAS
“Es necesario declarar la emergencia social”
El secretario general de la UOLRA, Luis Cáceres, destacó la importancia del proyecto presentado por los senadores Abal Medina, Teresita Luna y Jaime Linares, pero impulsado por los movimientos sociales, que a su juicio representan “lo nuevo”. Respecto del peronismo, está convencido de la necesidad de “la unidad del peronismo” para las próximas elecciones.
2 de noviembre de 2016
Titular de un gremio surgido durante los últimos años, la Unión Obrera Ladrillera de la República Argentina (UOLRA), Luis Cáceres, es una de las voces nuevas del sindicalismo que si bien reivindican el rol que cumplen dentro de la CGT que integran, no reniega de su militancia en los movimientos sociales. En ese contexto destaca la discusión que se está encarando en el Congreso del proyecto de ley de Emergencia Social, y advierte sobre una situación “que cada día se agrava más”. Peronista de cuna, y cercano afectivamente al kirchnerismo, advierte sobre la necesidad de cara al próximo año el peronismo se una.

- En el Senado ya se discute el proyecto de Emergencia Social. ¿Qué expectativas tienen ustedes al respecto?

- Nos parece que estamos atravesando una situación muy difícil y que es necesario declarar la emergencia social, que se fije un salario social para poder enfrentar esta situación crítica y que haya una política hacia los sectores informales, de la economía popular, que están viviendo momentos críticos. Nosotros acompañamos esta iniciativa que están llevando adelante la CTEP, la CCC y Barrios de Pie. Nos parece que realmente es una muy buena propuesta y que tiene que ver con la situación que estamos viviendo. Acá hay dos caminos: volver a los 90, al 2000, cuando las organizaciones sociales peleaban por comida; o empezar a plantear el otro camino, que significa que el Estado tiene que darles herramientas a estos sectores para que trabajen, trabajo es lo que están pidiendo los compañeros, y poder tener un salario social que les permita enfrentar este momento difícil.

- ¿Usted cree que los planes sociales deberían ser reemplazados por trabajo?

- Lo que hay que cambiar es el subsidio. Hay momentos, como el de la crisis de 2001, cuando como decía Néstor Kirchner, estábamos en el infierno y había que salir. Los subsidios fueron una respuesta a esa situación. Pero durante los 12 años de Gobierno nacional y popular, se empezó a discutir, y las organizaciones avanzaron en la idea de ir cambiando el subsidio por trabajo. El Estado tiene que reorientar esos subsidios, no en planes sociales, sino en distintas políticas para que los compañeros se puedan organizar. Hay miles de cooperativas; está la Argentina Trabaja, que nació como una propuesta donde se ponía el eje en el trabajo, y se armaron a través de cooperativas, y los compañeros por primera vez cobraban en un banco, tenían una tarjeta. Eso vino acompañado por la AUH. Después se fue diluyendo, le dieron el poder de la implementación y el control a los municipios y terminaron en cualquier cosa. Entonces, la propuesta es que haya una articulación directa entre el Estado y las organizaciones sociales, y que con un control, una supervisión, esos recursos realmente terminen sirviendo para que se organicen las cooperativas, para que puedan desarrollar un trabajo.

- En el marco de esta nueva ley que están pidiendo, ¿ese control debería ser una especie de Consejo del Trabajo Social?

- La que podría acompañar sería la Iglesia. Nosotros creemos que la Iglesia tiene la autoridad y el prestigio para hacer una especie de contralor y garantizar que los recursos sirvan para los objetivos del trabajo. Como decía esa consigna del peronismo: “el trabajo dignifica”; y también la Biblia dice “ganarás el pan con el sudor de tu frente”. Así que para nosotros el trabajo es el motor de dignificación de los humildes.

- ¿Ustedes se reivindican peronistas? Al menos usted lo es, ¿no?

- Sí, yo soy militante peronista, mis viejos peronistas, mis abuelos peronistas… Para los humildes, ser peronista es una cuestión natural, no nace de la lectura, de la investigación, o de una cuestión coyuntural, sino que tiene que ver con lo cultural.

- ¿Y se reivindica también kirchnerista?

- Reivindico muchas cosas del kirchnerismo, sí. Pero también veo que tuvo limitaciones, y justamente esas limitaciones tienen que ver con que el Estado tendría que haber profundizado las herramientas para que se organice este sector de los trabajadores.

- ¿Por qué no se implementó esta ley con el kirchnerismo?

- La situación era distinta… Si hoy vemos las movilizaciones, los paros que impulsó Hugo Moyano durante el último período de Cristina, tenían que ver con el impuesto a las Ganancias. Y hoy estamos discutiendo sobre inflación, sobre desocupación, la obra pública, que la construcción está parada, que se abrió la importación, que eso destruye puestos de trabajo… Ahora estamos discutiendo otras cosas. Y yo en particular acompañé los 12 años del Gobierno nacional y popular, rescato muchas cosas de las que se hicieron, pero siempre planteé las limitaciones, que tienen que ver con la profundización…

- ¿Qué es la profundización?

- Profundización significa que el Estado tiene que ser el motor de la organización de los trabajadores. Eso es lo que planteó el peronismo, que siempre puso como eje central el trabajo.

- Ustedes están dentro de la CGT, que congeló el tema del paro. ¿Qué postura tienen en ese sentido?

- Yo soy parte de los que venimos planteando una medida de fuerza. En la última reunión de secretarios generales, el último Confederal, se facultó a la conducción para que determine la fecha y la modalidad. Y que además lleve adelante todas las reuniones con el Gobierno nacional para ver si le encontramos una salida a esta situación. No es “paro sí, o paro no”, ese es un planteo equivocado. Lo que estamos planteando es que el Gobierno de respuesta a esta situación que cada día se agrava más. Nosotros recorremos el país, porque estamos construyendo la organización del sindicato en todas las provincias donde hay actividad ladrillera, y lo que vemos es que los ladrillos no se venden, que no hay obra pública. La construcción está parada. Hablamos con los intendentes y nos dicen lo mismo. Entonces realmente creemos que es necesario dar un mensaje, porque esta propuesta de parte del Gobierno beneficia a algunos sectores, pero creemos que no va al fondo de la cuestión. Nosotros necesitamos que se reactive la construcción, y para eso hay que reactivar la obra pública. Si es por lo que estamos viendo, como dice el documento de la CGT, vamos de mal en peor. Esto es lo concreto. Después puede haber algún paliativo, pero la situación es crítica, lo que se tiene que cambiar es la situación de fondo. Más viendo hoy lo que es la construcción, que es el motor de un proyecto de país, y cada vez está peor.

- Ustedes mencionan mucho a Francisco, ¿el papa qué vendría a ser? ¿El gran articulador? ¿Qué papel le asigna en este contexto?

- Y, él es el que está planteando un mensaje, una salida. Ante este sistema injusto que está viviendo la humanidad, es el que nos pone un mensaje de esperanza. Creo que si no estuviera el papa, sería muy difícil. No cambió la situación de injusticia, pero nos está planteando un camino. Es el camino de la unidad, de la unidad de lo heterogéneo, no de los que pensamos lo mismo: de lo diverso. Y nos está planteando consignas como las tres T: Tierra, Techo y Trabajo. Desde el Vaticano nos convoca a todos, y lo hace con alegría, en este momento tan difícil, donde la tristeza se apodera de la vida, porque el futuro es muy difícil, el papa nos plantea la unidad, la alegría, nosotros somos los protagonistas, que tenemos que cumplir un rol muy importante en esta etapa de la humanidad. En esta oscuridad, el papa es una luz. Y estamos sorprendidos, porque no pensamos que Francisco iba a abrir las puertas del Vaticano para convocar a organizaciones sociales y realizar un encuentro. Lo otro tiene que ver con un compromiso militante, de ir adonde están los olvidados, y desde ahí él da su mensaje. Para nosotros el papa es el ejemplo del camino que hay que transitar.

- Mirando al año que viene y a 2019, ¿usted dónde se posiciona, dentro de esta atomización que tiene el peronismo?

- Nosotros queremos la unidad del peronismo, que haya una sola lista. Creemos que es fundamental que el peronismo esté unido.

- ¿Tienen a la persona que puede llegar a unirlos en este momento?

- Vamos a ver quién tiene la capacidad, la voluntad y la decisión de asumir ese rol. Hay algunos que quieren ser conducciones de una partecita; nosotros creemos que es necesario representar al conjunto de los sectores del pueblo, de los trabajadores…

- ¿No deberían cerrarle la puerta a nadie de los del peronismo?

- Todos adentro.

- ¿Y en el caso de Cristina, qué rol le asignan?

- Cristina es una líder, es una de los dirigentes más importantes de la Argentina. Lo que tiene que decidir ella es cuál es el rol que va a jugar. Nosotros creemos que tiene que conducir al conjunto del peronismo, después está en la decisión de cada uno asumir ese rol o no. Máximo (Kirchner) salió a decir que los problemas no están dentro del peronismo, es un mensaje distinto al que se decía hace un tiempo. Nosotros estamos convencidos de que es necesaria la unidad del peronismo, que tiene que ir unido en las próximas elecciones, porque tenemos que dar un mensaje. Lo peor que podríamos hacer, y sería una irresponsabilidad, que en estos momentos difíciles cada uno piense en su quintita. Nosotros necesitamos que alguien tenga la capacidad y la visión estratégica de representar las necesidades que hoy tiene nuestro pueblo.