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Domingo 21 de enero de 2018
COYUNTURA
Se viene la poda en el Estado
El desafío fiscal para el Gobierno nacional en 2018 es mucho más complicado de lo que se esperaba. Auguran mayor ajuste para que la economía sea sustentable a mediano y largo plazo.
13 de diciembre de 2017
En los últimos días recrudeció la pelea política entre el Gobierno y un sector de la oposición por el tema de las reformas estructurales pendientes y especialmente por la reforma previsional, aunque detrás de esa escena está el ajuste que indefectiblemente necesita la economía argentina para poder ser sustentable hacia el mediano y largo plazo.

En el equipo económico admiten que el ajuste para el próximo año deberá ser más fuerte de lo que se había pensado en un primer momento, ya que si no, difícilmente se pueda cumplir con la meta de bajar en un punto porcentual la pauta de déficit fiscal para 2018.

Un punto porcentual del PBI representa en dólares algo más de 4.000 millones de dólares, es decir, una cifra cercana a los 80 mil millones de pesos, pero el nudo central es que para poder bajar el déficit y el nivel de endeudamiento tan elevado en el que ha ingresado el país nuevamente el recorte de gastos del Estado deberá ser mayor.

Un funcionario del Palacio de Hacienda lo admitió sin muchas vueltas. “Tenemos que frenar el incremento del gasto público. Es indudable que no podemos tocar el plan de obras públicas, porque se nos caería la actividad económica y la generación de empleo, pero sin dudas hay que recortar gastos de distintos sectores y lo estamos empezando a encarar”, enfatizó el funcionario del gabinete económico.

De allí es que se está empezando a reducir el gasto político, reduciendo la cantidad de asesores y contratos.

Es factible que en los próximos días haya algunas decisiones que van a generar reacciones sindicales, ya que se estima que entre 2.000 y 3.000 empleados contratados de la administración pública verán caducar sus convenios.

Al mismo tiempo, habrá un recorte superior al 10 por ciento en las partidas destinadas a las contrataciones de bienes y servicios del Estado.

Asimismo, se está buscando la forma de avanzar para recortar el gasto destinado al servicio exterior del país.

Es muy factible que después del próximo verano haya reducción de personal en determinadas embajadas que tiene la Argentina en el exterior, recorte de presupuesto operativo de las delegaciones diplomáticas y se afianza la idea de ahorrar también vendiendo algunas de las sedes más grandes y ubicarlas en propiedades más chicas y de menor costo operativo.

“Tenemos que reducir el incremento del gasto público, hacerlo en forma paulatina y orientar las partidas para los sectores más vitales de la sociedad. Así tal como estamos no podemos seguir”, agregó otro de los funcionarios del Palacio de Hacienda.