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Diputado realiza acciones para restringir el uso de la sustancia química porque “muchos niños usan estos elementos para drogarse, pero además hay muchos trabajadores, como los fabricantes y reparadores de calzado, que, sin ser drogadictos, los utilizan en sus oficios, con el consiguiente daño para su salud”. |
La idea no es caprichosa, cada vez son más los niños y adolescentes que no solo arruinan sus cuerpos y mentes inhalando pegamentos sino que mueren víctimas de ésta adicción tan terrible y evitable.
Entre el 12 y 13 de Septiembre de 2007 murieron dos chicos víctimas de éste flagelo. Ante estos hechos, el diputado Arturo Heredia presentó un proyecto de ley para controlar la fabricación y distribución de los pegamentos en base a tolueno ya no basándose solo en el control de la venta sino también en el de la producción. En el texto del proyecto, el legislador destaca que “la cantidad de estudiantes que consumen inhalantes, drogas asociadas a los sectores más vulnerables, aumentó más de seis veces desde 2001”.
El alarmante incremento salió a la luz en la Segunda Encuesta Nacional a Estudiantes de Enseñanza Media, difundida recientemente. Realizada en 2005 por el Observatorio Argentino de Drogas de la Secretaría de Prevención de las Adicciones (SEDRONAR), se sumó a un primer relevamiento de 2001.
“La comparación revela que el consumo crece y abandona su condición casi exclusiva de droga de los pobres y los niños en situación de calle y empieza a hincar el diente entre adolescentes escolarizados”, manifestó Heredia.
En 2001, apenas el 0,9% de los alumnos secundarios había consumido inhalantes alguna vez, cifra que, en 2005, trepó al 4,3%. Más alto aún fue el salto del consumo: hace seis años sólo el 0,2% usaba esas sustancias y, en 2005, era el 1,3%.
Un reciente sondeo de la Subsecretaría de Atención a las Adicciones (SADA) manifiesta que hay un fuerte incremento en el consumo de inhalantes entre chicos escolarizados de 14 a 17 años. Entrevistaron a 1.429 alumnos y encontraron que el uso de pegamento se duplicó en el último año y que más del 25% de los chicos considera fácil o muy fácil acceder a él.
Los inhalantes son químicos que desprenden vapores y gases que generan reacciones psicoactivas al ser inhalados o aspirados y sus consecuencias son devastadoras. Dichas consecuencias se deben a los efectos del tolueno y los hexanos, tóxicos neuronales que producen lesiones irreversibles por el uso crónico. Afectan las áreas de atención, la memoria, las habilidades visuespaciales, la fluencia verbal, producen alteraciones motrices, trastornos del equilibrio, ceguera permanente y encefalitis.
El tolueno es un compuesto químico, que actúa como solvente y que se incorporó a la industria en reemplazo del benceno, sustancia altamente tóxica. Forma parte de la fórmula de pegamentos de contacto, como componente que ayuda a mantener la fluidez del producto.
Heredia explica que el problema, en principio, es que “muchos niños usan estos elementos para drogarse, pero además hay muchos trabajadores, como los fabricantes y reparadores de calzado, los instaladores de alfombras, los artesanos y mueblistas que, sin ser drogadictos, los utilizan en sus oficios, con el consiguiente daño para su salud”.
En sus fundamentos, el diputado asegura que “el reemplazo del Tolueno no es cosa imposible, de hecho ya hay varios productos que se fabrican bajo el lema libre de tolueno, por lo que si bien, el reemplazo del tolueno podría no ser tan sencillo o económico, también es cierto que este proyecto propone las alternativas necesarias para que en el caso de que los procesos industriales que lo requieran puedan utilizar pegamentos en base a tolueno”. |