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Jueves 26 de abril de 2018
OPINIÓN
El aborto puede ser legal, gratuito, pero nunca seguro
Por Esperanza Puente. La fundadora de la Asociación Voz Postaborto advierte que existe un negocio millonario en torno a la legalización del aborto, y que nunca se pueden evitar completamente los peligros que trae aparejado estas operaciones.
20 de marzo de 2018
La primera causa del aborto en la actualidad es la presión social que sufre la mujer para realizar dicha práctica. La interrupción del embarazo representa hoy el tercer negocio mundial -solo por detrás de la venta de armas y el narcotráfico-, y logra con esto el respaldo institucional que tanto la Organización de las Naciones Unidas como el resto de los organismos internacionales brindan. Sí, esto es un negocio y hay que decirlo lisa y llanamente.

En mi país, España, la legalización del aborto desde el 2010 trajo aparejada una tabla de valores que permite representar lo que maneja este negocio. Un aborto sin anestesia vale 450 euros, uno que goza con la anestesia local sobre la mujer ronda los 520 euros, mientras que uno con anestesia total cotiza 600 euros, todo esto dentro del primer trimestre del embarazo. Si el homicidio sobre el niño decide realizarse luego de las 14 semanas el precio puede llegar hasta los mil euros.

Si, como se lee. La industria deja ganancias inimaginables. Ahora bien, superada la legalización que permite este negocio, la necesidad que el Estado permita este genocidio y se convierta en un marco gratuito es insostenible desde lo ideológico: será una materia para dirimir en finanzas públicas y gastos del Estado, pero podrá ser uno de los aspectos más discutibles al respecto de esta práctica y la concepción que uno tenga respecto a los servicios de salud pública.

Ahora bien, ¿qué sucede con la seguridad como tercer eje del proyecto del aborto? He aquí uno de los puntos imposibles sobre esta práctica: ningún aborto -legal o no legal, pago o gratuito, en entidad pública o en casa clandestina- es seguro. ¿Cómo podrá garantizarse el desarrollo de tal actividad si la persona especializada ha concebido su vida para salvar vida y no para quitarlas? No hay realidad en los que argumentan que los ejes anteriores (la gratuidad y legalidad) garantizan la seguridad.

En este sentido, invito a reflexionar sobre los peligros que trae aparejado un aborto. Porque si hay una seguridad en esta materia es la de terminar con una vida, porque la mujer que ingresa a realizar una práctica de esta es consciente que puede salir ella sin vida, o que ella puede vivir, pero su hijo no. En cualquier escenario alguien quedará muerto y la vida ya no será la misma.