El diputado nacional Jorge Sarghini tiene en mente que la única manera de gobernar la provincia de Buenos Aires es cambiar la relación de asistencia que le da la Nación al mayor distrito del país. De eso habló durante el acto en el que se oficializó el lanzamiento de la candidatura que él encabeza, acompañado por el ex diputado Carlos Brown.
El acto se realizó en la ciudad de La Plata, y aprovechando su estadía allí, previamente Sarghini había concurrido a la gobernación bonaerense para reclamar a través de una carta dirigida al gobernador Felipe Solá la convocatoria a la consulta popular para el 28 de octubre, en consonancia con las elecciones generales.
En dicha consulta, que sería no vinculante, se preguntaría a los ciudadanos bonaerenses si están de acuerdo con que se impulse ante el gobierno nacional y la Legislatura federal una reforma al régimen de coparticipación federal vigente.
Esos detalles los reveló luego Sarghini en el acto de presentación de la fórmula de UNA, en el que participó Roberto Lavagna, quien formuló definiciones de carácter político. Fue en ese marco que habló de dirigentes que "hacen panquequismo, borocotismo, van y vienen, se dan vuelta, se montan hoy a la derecha y mañana a la izquierda".
Al detallar su plan de gobierno, dijo que el mismo se basa en "crear empleo, expandir a las Pymes, mejorar la educación, la salud y la vivienda y mejorar la calidad institucional del país, un país que debe tener no clientes sino ciudadanos".
El ex ministro no omitió fustigar al Gobierno nacional, al señalar que "un país que no tiene memoria difícilmente pueda definir su futuro, pero también hay que decir que un país que tiene memoria selectiva, que sólo se acuerda de las cosas que al Gobierno le conviene, también tiene dificultades".
"Entre las cosas que el Gobierno trata de ocultar selectivamente está que ha pasado un año desde la desaparición de Jorge López, que queda por aclarar la masacre del oficial Sayago en Santa Cruz y el vergonzoso montaje en torno del caso Gerez".
Participaron también del acto los dos primeros candidatos a diputados nacionales, Eduardo Camaño y Marina Cassese.
Lavagna dijo estar convencido de que enfrentará a Cristina Fernández de Kirchner en una segunda vuelta electoral, y buscó mostrarse como el "padre" del modelo económico iniciado en 2002 que, a su juicio, el Gobierno nacional abandonó.
También habló de una de las mayores preocupaciones de la gente, al señalar que "la inflación cada vez más creciente y la generación de empleo mucho más lenta que en años anteriores".
Por su lado, Sarghini pidió "debatir con el candidato oficialista, sea quien fuere" y para ello propuso una serie de encuentros y con determinados temas pautados en distintas sedes de universidades nacionales.
Sugirió debatir sobre la política agropecuaria en la Universidad del Centro con asiento en Tandil; sobre infraestructura en la del Sur, en Bahía Blanca y sobre políticas sociales en la Universidad Nacional de La Plata.
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