BUSCAR FACEBOOK TWITTER
Martes 14 de agosto de 2018
OPINIÓN
Machirulos y psicópatas
Por Aníbal Hardy. El autor advierte como la dirigencia política exacerba las disputas ideológicas y venganzas particulares, en detrimento de los intereses de los ciudadanos.
29 de mayo de 2018
Los ciudadanos argentinos observan impertérritos como la paranoia de los máximos gobernantes nacionales hacen declinar las condiciones de vida de los habitantes, con un total desprecio a los más elementales derechos de los ciudadanos, solo para satisfacer intereses propios. Exacerban disputas ideológicas y venganzas particulares, todo acompañado de un odio visceral contra aquellos que no compartan sus dislates o que el dinero no pueda comprar, haciendo resaltar el componente psicopático de sus personalidades. Hacen un uso descarado de los medios de información del Estado, inventando una patética defensa de sus perversas gestiones.

Las estadísticas y la realidad demuestran que el número de psicópatas ha crecido, siendo el tipo más habitual y peligroso, el que está integrado socialmente, especialmente en la clase política, al frente de empresas o en cargos de responsabilidad en los más diversos ámbitos. Su maña para mentir, manipular y desfigurar los hechos y su falta total de arrepentimientos, les facilitan arribar hasta los cargos más encumbrados a cualquier precio, aplicando un maquiavelismo total. No existe un procedimiento para curarlos porque no hay nada que curar, ellos están perfectos, y se sienten perfectos. Son así, nunca podrán sentir empatía, ponerse en el lugar de otra persona, tener sentimientos hacia alguien. Ni siquiera por los seres más próximos, padres, hermanos, cónyuges, hijos, y menos sus conciudadanos...

Con pesimismo se ha llegado a la conclusión que la sociedad no puede defenderse de los psicópatas, ya que son ellos los que crean las reglas y dictan los principios. Se puede aseverar que en los ámbitos de la política, la economía y las finanzas, hay proporcionalmente más psicópatas que entre el resto de la población normal y que cientos de dirigentes de todos los niveles dentro de aquellos círculos son claramente psicópatas y muchos de ellos hoy deberían estar encarcelados.

Las políticas llevadas a cabo en los últimos años, que han dejado como consecuencia a millones de personas en la indignidad, en la miseria, han sido viables porque los que han tenido a su cargo delinearlas e implementarlas son psicópatas, seres que no sienten, y que entienden que lo que hacen es lo normal y justo, que no miden las consecuencias de sus actos ni el sufrimiento que causan, careciendo totalmente de remordimientos. Son personas que saben controlar a los demás y aparentan ser muy buenos. Tienen mucho carisma y son líderes, pero con un carisma sin conciencia.