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Martes 25 de junio de 2019
EMPRESARIAS
El “superhíbrido” de 1.000 CV
Es el nuevo modelo de la marca del cavallino rampante.
4 de junio de 2019
El nombre SF90 es un homenaje al 90 aniversario de la creación de la Scuderia Ferrari. El Stradale es el primer deportivo híbrido enchufable en la historia de Ferrari. Cuenta con un motor V8 de gasolina más tres motores eléctricos que producen en total 1.000 CV, y una batería que le permite recorrer hasta 25 km en modo eléctrico.

Sus medidas son: largo de 4,71 m, ancho de 1,97 m y altura de 1,19 m. Su peso es de 1.570 kg.

El motor de gasolina es central trasero, de ocho cilindros, que forman una uve a 90º. Está sobrealimentado por turbocompresor y entrega 780 caballos y 800 Nm. Desarrolla una velocidad máxima de 340 km/h; acelera de 0 a 100 km/h en 2,5 segundos y de 0 a 200 km/h en 6,7 segundos. Este V8 está conectado a una caja de cambios automática de ocho marchas, también evolucionada, de tipo doble embrague y colocada en el eje posterior.



Entre la transmisión y el motor térmico va ubicado uno de los tres motores eléctricos. Los otros dos mueven las ruedas delanteras, una cada uno, por lo que el SF90 Stradale tiene tracción total y un sistema al que Ferrari denomina RAC-e, que reparte el par motor de forma selectiva entre las ruedas delanteras para mejorar el paso por curva.

Para mantener controlado el peso, en la fabricación de la carrocería se ha empleado una combinación de materiales ligeros, uno de ellos la fibra de carbono, más aleaciones de aluminio de alta resistencia y la sustitución de piezas de fundición huecas en lugar de macizas.

La aerodinámica es activa gracias al alerón posterior móvil, denominado shut-off Gurney. Según Ferrari, a 250 km/h la carga aerodinámica es de 390 kg. Sólo en el eje posterior del Ferrari, a 250 km/h, el alerón movil contribuye con hasta 70 kg de fuerza descendente.

Las pinzas de freno las ha desarrollado Brembo y cuentan con unos apéndices aerodinámicos que mejoran la refrigeración de las pastillas.

El habitáculo está más cerca del eje delantero, proporcionalmente, que en otros Ferrari, para mejorar la aerodinámica. La instrumentación está formada por una pantalla curva de 16 pulgadas, que se controla a través de los mandos del volante, formados por un panel táctil y varios botones hápticos, que funcionan con rozarlos. En este modelo se estrena un nuevo mando para la apertura y arranque sin llave, que se integra en un receptáculo al efecto en la consola central, y que Ferrari empleará progresivamente en el resto de su gama. Cuenta, además, con un sistema de información proyectada en el parabrisas.

El conductor puede elegir cuatro modos de funcionamiento para el sistema híbrido a través del eManettino: eDrive, completamente eléctrico; Híbrido, en el que el sistema se autogestiona para usar los motores de la forma más eficiente; Performance, destinado a dar el máximo rendimiento de los cuatro motores, mantiene el motor de combustión siempre encendido para mantener cargada la batería y que siempre haya reserva de potencia eléctrica; Qualify, del que Ferrari dice «que permite que el sistema alcance la máxima potencia de salida al permitir que los motores eléctricos funcionen a su potencial máximo (162 kW). La lógica de control prioriza el rendimiento sobre la carga de la batería».

Un paquete opcional, Asetto Fiorano, reduce el peso en 30 kg. Incluye sistema de escape y amortiguadores de alto rendimiento Multimatic GT-Racing, ambos hechos de titanio, paneles de puerta y de la carrocería en fibra de carbono y neumáticos semislick Michelin Pilot Sport Cup2.