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Martes 30 de septiembre de 2014
NOTICIAS
Pelea política entre la Nación y la Ciudad
El Gobierno nacional y la administración porteña continúan cruzando acusaciones sobre la tensa situación producida el viernes pasado, cuando un grupo de manifestantes provocó destrozos en la Legislatura metropolitana y no fue contenido por las fuerzas de seguridad.
20 de julio de 2004
Si bien el presidente Néstor Kirchner expresó desinterés por el conflicto, el jefe de Gabiente, Alberto Fernández, salió a cuestionar el discurso del jefe de Gobierno Aníbal Ibarra, quien criticó públicamente al Gobierno nacional por no haber ordenado un operativo policial de mayor dureza frente a los incidentes. "Pregúntenle al jefe de Gobierno", respondió secamente el presidente Kirchner en la Casa Rosada al ser consultado sobre las medidas de seguridad que se implementarán en la próxima sesión de la Legislatura porteña, y agregó: "Tengo cosas más importantes que hacer".

En este escenario, hoy se realizará una reunión de la Comisión de Labor Parlamentaria de la Legislatura para determinar si el próximo jueves se podrá tratar, finalmente, la reforma al polémico Código de Convivencia Urbana.

Por las dudas, varios de los grupos piqueteros más combativos anunciaron que se movilizarán el jueves a las 14 hasta la Legislatura. La Corriente Clasista y Combativa, el Movimiento de Trabajadores Desocupados Aníbal Verón y el Bloque Piquetero Nacional se concentrarán a las 14 en Avenida de Mayo y 9 de Julio y luego marcharán hasta la Legislatura metropolitana, según indicaron fuentes del sector.

Frente a la Legislatura los piqueteros tienen pensado exigir la liberación de los 17 manifestantes que fueron detenidos el viernes pasado y -según dijeron- defenderán "el derecho a la movilización". Oscar Kuperman, dirigente del Bloque Piquetero Nacional, advirtió en este escenario que si esta situación llegara a concretarse, entonces harán "escraches" frente "a las casas y los countries de los legisladores que voten por realizar la sesión a puertas cerradas". El dirigente piquetero señaló, en la misma línea, que los incidentes del viernes pasado "se produjeron porque la sesión fue a puertas cerradas".

También indicaron que realizarán "escraches en las casas y los countries" de los legisladores que voten tratar la modificación del Código de Convivencia a puertas cerradas.

Mientras tanto, el jefe de Gabinete Fernández no ahorró palabras al cuestionar a Ibarra y afirmó: "Lo que más nos preocupa es su vocación de sacarse los pesos de encima y de quedar simpático ante la opinión pública".

"A Aníbal Ibarra habría que recordarle lo que ha pasado en otros hechos ocurridos en el país para que sea un poquito medido cuando habla", agregó. Fernández utilizó la virulencia verbal que lo caracteriza y calificó de "disparate" la posibilidad de que Ibarra pueda tener el control de la Policía Federal en tanto no se realice el traspaso de la fuerza de seguridad.

"Es un disparate, no existe una situación por la cual el jefe del gobierno de la Ciudad de repente es jefe de la Policía Federal por diez minutos", dijo el ministro y descartó que vaya a mantener una reunión con funcionarios porteños de cara a la próxima reunión de la Legislatura prevista para mañana.

Fernández señaló además que el Gobierno nacional no confía en los informes que "pueda proveer la jefatura de la Ciudad" y rechazó también que fuera a realizarse una entrevista sobre el tema con el vicepresidente de la Legislatura, Santiago de Estrada.