Las comisiones de Salud, de Derechos Humanos y de Asuntos Constitucionales de la Legislatura porteña se reunieron en el Salón Presidente Perón de la Legislatura porteña, con el objeto de tratar de buscar consenso en torno a un proyecto de ley de "muerte digna".
La iniciativa contempla la autonomía de las personas para decidir el modo en que afrontarán situaciones de salud críticas o irreversibles y el debate contó con la presencia de profesionales de la salud y juristas.
Entre los legisladores presentes estuvieron María José Lubertino, Gabriela Alegre, Julio Raffo, Carolina Stanley, Raquel Herrero, Helio Rebot, Victoria Morales Gorleri, Gabriela Alegre, Aníbal Ibarra, Marcelo Parrilli, Rocío Sánchez Andía y Fernando Sánchez. Asimismo estuvieron los abogados Andrés Gil Domínguez y Ricardo Monner Sanz; y Jorge Neira, miembro de Número de la Academia Nacional de Medicina.
Según expresó Lubertino, autora de uno de los proyectos, el objeto es que las personas puedan tanto acceder a los avances tecnológicos, como también de decidir si se hace uso o no de las tecnologías".
Cuatro proyectos hay en danza y otro es el de Jorge Selser, quien precisó que buscarán aportes de expertos para "perfeccionar los proyectos que sobre la materia están en tratamiento. Son temas emblemáticos o proyectos marco como la Voluntad Anticipada y la muerte digna".
Asimismo hizo hincapié en los problemas que deben enfrentar los profesionales de la salud tanto en el área pública como privada, por la falta de respuesta del sistema de salud, agregando que en la Argentina se ha dado mayor importancia al tratamiento de las enfermedades que a su prevención.
Por su parte el abogado Ricardo Monner Sans, habló sobre la importancia de ser cuidadosos en el como de la redacción del proyecto, en la fundamentación del mismo, para que no surjan conflictos y para que la Ciudad de Buenos Aires no tenga contradicción con la ley nacional pero sí apoyo a las convicciones propias de los legisladores porteños.
El doctor Eugenio Semino, defensor del Pueblo de la Tercera edad manifestó a su vez que “la realidad excede a veces la cuestión legislativa, la ausencia de leyes o decretos que evitan que esta discusión la puedan tener los viejos que están en un sistema de salud que no los protege, me refiero al Plan Médico Obligatorio que exime a las obras sociales de dar prestaciones a los adultos mayores, con lo cuál, la muerte va a llegar antes que el debate y la prestación”.
“En la Argentina la enfermedad es un negocio, se gastan en los últimos siete días de la vida de cada uno de nosotros el equivalente de lo que no se gastó durante toda nuestra vida, cuándo se trata de legislar más allá de una competencia es discutir que queremos de un sistema de salud más humanizado o un sistema de enfermedad que siga generando los dividendos necesarios para seguir manteniendo sus actividades”, agregó.
También el doctor Eduardo Munin, secretario Gremial Adjunto de Médicos Municipales, opinó sobre lo controvertido de la situación que se les presenta a los médicos por el tema de la objeción de conciencia: "Nosotros como médicos estamos permanentemente en un combate frontal contra el padecimiento, contra el dolor, contra la posibilidad de muerte. No determinamos quién vive o muere, es una decisión que va más allá de nuestra voluntad, en la práctica vemos hasta dónde uno lo puede ayudar y hasta dónde no puede más. Debemos brindarles la posibilidad de tener una vida digna. Defendemos el derecho a la vida, ahora la decisión final que tome el paciente debe confrontarla con la Justicia”.
Para finalizar, el diputado Helio Rebot se refirió a la judicialización del problema: “He visto varias veces, dudas sobre la claridad de las normas nacionales, dudas sobre los aspectos penales. Lo correcto serías sacar una ley lo suficientemente clara, trabajo conjunto entre abogados y médicos, que sea susceptible de aplicación práctica en el día a día, que evite la judicialización del problema”.
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