BUSCAR FACEBOOK TWITTER
Lunes 14 de octubre de 2019
COYUNTURA
El largo invierno
El relato oficial anticipa que la relación de CFK con Julio Cobos quedará congelada. Además, le recortarán al vice el control administrativo en el Senado, su único ámbito de funcionamiento a partir de ahora.
1 de agosto de 2008
Los paladares negro del kirchnerismo se regodean con la decisión de castigarlo al no dejar constancia fotográfica de la entrevista que finalmente le concedió la Presidenta a su vice, la que de acuerdo con esos funcionarios tuvo el objeto de quitarle a Julio Cobos la herramienta de presentarse a través de los medios como un ninguneado.

El encuentro fue para aclarar que se respetará su rol institucional como vicepresidente de la Nación y titular de la Cámara alta. En ese ámbito quedará relegado el mendocino a partir de ahora y todo indica que no habrá vuelta atrás en la estrategia.

Una ofensiva que también incluye esmerilar su poder administrativo en el Senado a través de un estricto control de las finanzas, tarea a cargo de Miguel Angel Pichetto y Nicolás Fernández, entre otros.

Tras la audiencia, Cobos partió inmediatamente a sus pagos para asistir al sepelio de su consuegro y celular mediante le contó a su entorno más confiable que la agenda de temas que pensaba elevarle a CFK quedó en las carpetas. En cuanto a cómo sigue la instrumentación de la Concertación Plural, es un misterio a develar, pero de acuerdo con lo afirmado por Daniel Katz, la misma está en terapia intensiva, por más que se diga lo contrario. Allegados a Cobos informaron oficiosamente que el mendocino reivindicó la pluralidad en las decisiones y el espíritu de no ser meros acompañantes en ningún plano.

La conversación -según la versión a la que accedió Parlamentario- fue un largo monólogo que tuvo como testigos Sergio Massa y Florencio Randazzo. Más o menos como en la posterior conferencia de prensa que dieron estos últimos, donde sólo habló el jefe de Gabinete, diciendo que la charla “fue muy sincera y profunda”. Un encuentro “serio y sobrio”, y donde no hubo “adjetivaciones de actos ni de personas”. Traducción: los oídos de Cobos se llevaron le mejor música K para quienes según ellos defeccionan: una inolvidable reprimenda.

“Ni olvido de ni perdón”. Con esa frase resumió la situación un militante setentista con despacho en el primer piso de Balcarce 50, ante la consulta de Parlamentario sobre cómo se imaginan los nuevos capítulos de la historia entre Cristina Kirchner y el vicepresidente de la Nación después del revés que padeció ella y su esposo Néstor Kirchner con el voto en contra del mendocino por las retenciones móviles.

Con todo

El clima previo fue expresado por la diputada ultrakirchnerista Diana Conti, quien tras conjeturar que si el encuentro con Alfredo De Angeli y Felipe Solá era para consolidar la política oficial respecto al agro, todo bien, pero si era el revés, “lo considero una nueva utilización política de un lugar institucional que el vicepresidente tiene por los votos de la Presidenta”, entre otras consideraciones. Fiel a su estilo, su compañero de bancada Edgardo Depetri no se anduvo con vueltas y calificó los encuentros de Cobos como “una provocación más”.

Otro que no se quedó callado es José María Díaz Bancalari. ¿Qué dijo? Cuestionó las demandas planteadas por los radicales K al Gobierno y enfatizó que no se pueden comportar “como si no hubiera pasado nada”.

Esas y otras consideraciones que reflejan el andarivel por el que corren esta historia y los personajes que participan. Es que se confirmó la primicia de Parlamentario en su edición 935, titulada “Radicales en acción”, respecto a que uno de sus monjes grises era nada más ni nada menos que el inefable Enrique “Coty” Nosiglia, lo que ofició de disparador para aumentar el frío político hacia el mendocino. Una adversidad que ya orada las filas del bloque de la Concertación en la Cámara baja, donde mientras su presidente Daniel Katz esgrime más de un argumento para no romper, la bonaerense Silvia Vázquez y el mendocino peronista Héctor “Pampa” Alvaro, entre otros, no se cansan de cuestionar la metodología de Cobos. Es un secreto a voces que la división caló en sus apenas diez varones y mujeres. Precisamente en los pagos del vicepresidente ya se rompió el bloque legislativo provincial de la Concertación Plural.

En cuanto a los demás diputados radicales K, ellos no gozan de autonomía, ya que están bajo el mandato de los gobernadores que tienen una imbricada relación con la Casa Rosada.

Precisamente ellos están en la agenda del vice: Eduardo Brizuela del Moral, quien hace un tiempo abandonó la Concertación Plural por diferencias con el FpV; Gerardo Zamora de Santiago del Estero, y Miguel Saiz de Río Negro. El fin no confesado de esas reuniones sería armar un escudo de protección. Los temas que con ellos tratará ya fueron abordados por Cobos con el correntino Arturo Colombi.

En rigor, una lábil protección. Porque ¿qué le pueden ofrecer los gobernadores a Cobos en términos de gestión en relación al poder de la Casa Rosada? Es la pregunta del millón y la respuesta no demora en llegar: sólo palabras de aliento.

Resistiré

Esa es la consigna que predomina en Julio Cobos. Por supuesto que no lo dicen en público, sino en reservadas reuniones cada vez más acotadas a los fieles para que no se filtre nada hacia los atentos oídos K. La cancha está marcada y no le queda otra opción que resistir, con la esperanza de que el oficialismo cambie de opinión, lo que por el momento es más que difícil. En el ínterin, le espera un papel sólo protocolar, seguir tocando la campanilla en las sesiones, más recibir a quienes desean conversar con el. No le queda otra.