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Domingo 18 de noviembre de 2018
SU OPINIÓN VALE
José María Guido: centenario de su nacimiento
Por Jorge J. Cortabarría
30 de agosto de 2010
José María GUIDO: centenario de su nacimiento

(29 de agosto de 1910 - Buenos Aires - 13 de junio de 1975)

Presidente de la República del 29 de marzo de 1962 al 12 de octubre de 1963


El abogado José María Guido, un político radical que actuaba en la Provincia de Río Negro, a la que representó en el Senado de la Nación entre el 1 de mayo de 1958 y el 29 de marzo de 1962, en virtud del derrocamiento del presidente Arturo Frondizi, de su mismo partido, la Unión Cívica Radical Intransigente, y por ser el presidente provisional del Senado (cargo que ocupaba desde la asunción de Frondizi en 1958) y estar vacante la Vicepresidencia de la Nación, asumió el Poder Ejecutivo Nacional.

La llegada de Guido al poder supremo formal fue, empero, irregular, porque Frondizi no renunció a la Presidencia sino que fue derrocado y apresado por las Fuerzas Armadas luego de decenas de “planteos” (minigolpes) militares. Guido no traicionó a frondizi sino que éste preparó el terreno ara que lo sustituyera y así impedir la implantación de una dictadura militar que sería ferozmente antiperonista. Guido, hombre modesto y sin ambiciones políticas, que había reemplazado interinamente a Frondizi en numerosas oportunidades a causa de los muchos viajes presidenciales al exterior (sin precedentes en la historia argentina). Pero decidió al fin a las presiones de los hombres de confianza de Frondizi. Así fue que juró ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación (donde el operador fondizista era el juez Julio Oyhanarte, que no presidía el tribunal como algunos sostienen) y con el testimonio del acta de jura fue a la Casa Rosada a ocupar del despacho presidencial, donde se había instalado el comandante en jefe del Ejército, general Raúl Poggi. En esa circunstancia suprema Guido tomó fuerzas y se impuso sobre dicho general. Fue así que comenzó su presidencia-calvario hasta el 12 de octubre de 1963, en que asumió el Poder Ejecutivo, por voto popular (aunque con el peronismo proscrito como en 1958) el radical del pueblo Arturo U. Illia.

Como los diputados electos en marzo de 1962 no pudieron asumir sus bancas (las elecciones fueron anuladas por el propio Guido, por presión castrense), el Congreso no pudo funcionar y quedó cerrado, convirtiéndose Guido en presidente “de facto” ya sin dudas (gobernó mediante decretos-leyes). Entre tanto, Frondizi continuaba preso en la isla Martín García, custodiada por la Armada (luego sería trasladado a las cercanías de Bariloche y liberado pocas semanas después de las elecciones generales de 1963.

El gobierno de Guido estuvo zarandeado por la crisis económica, los cambios de ministros (entre los que figuraron los economistas Álvaro C. Alsogaray y Federico Pinedo y los abogados Jose A. Martínez de Hoz, Rodolfo Martínez –hijo- Carlos M. Muñiz y Alberto Rodríguez Galán, los generales Enrique Rauch y Osiris Villegas) y los enfrentamientos intestinos en las Fuerzas Armadas, especialmente en el Ejército, que acabaron en el otoño de 1963 cuando la fracción “azul” o legalista, encabezada por el general Juan Carlos Onganía (a quien Guido puso al frente del Ejército el 22 de septiembre de 1962), se impuso sobre la “colorada” o “gorila”, que carecía de un líder definido.

Gracias al triunfo de los “azules”, se pudo convocar a elecciones generales, regidas por el sistema proporcional D´Hont por primera vez en la historia argentina, las que se celebraron en el 7 de julio de 1963, la proscripción del peronismo, cuya fórmula presidencial estaba integrada por el ex diputado conservador Vicente Solano Lima (designado por Juan Domingo Perón desde el exilio) y el frondizista y ex gobernador de Santa Fe Carlos Sylvestre Begnis Una fracción de la UCRI, encabezada por el ex gobernador bonaerense Oscar Alende, participó de los comicios y resultó segunda en caudal. En las juntas de electores la fórmula de la Unión Cívica Radical del Pueblo o UCRP (Illia-Carlos H. Perette) recibió el voto de los electores de Aramburu, las fracciones socialistas y el Partido Demócrata Progresista, entre otras) y así quedó ungida.

Entregado el mando a Illia, Guido se retiró a la vida privada, falleciendo en la ciudad de Buenos Aires el 13 de junio de 1975.

Guido, que careció siempre de poder político, fue quizá el más sacrificado y menos reconocido presidentes que tuvo la República Argentina.

Jorge J. Cortabarría

Abogado – doctor de la UBA

Luján