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Miércoles 22 de febrero de 2017
COYUNTURA
Buenas y malas noticias
Los resultados de la primera etapa del blanqueo fiscal generaron satisfacción en el gabinete económico. Preocupación por los últimos datos en el sector industrial y en la construcción.
5 de noviembre de 2016
En los últimos días se alternaron algunas caras de felicidad y también de preocupación en el gabinete económico del Gobierno del presidente Mauricio Macri.

En primer término, y que generó bastante satisfacción fueron los resultados de la primera etapa del blanqueo fiscal, en el cual se consiguió un nivel de adhesión de 4.600 millones de dólares, pero como continúan ingresando declaraciones juradas hasta la prórroga del 21 de noviembre, se estima que el número final de esa primera etapa se situará entre 5.500 y 6.000 millones de dólares.

Estos números, ya de por sí, son contundentes frente al blanqueo anteriores que había realizado el kirchnerismo.

Hay que recordar que en mayo de 2013 el Gobierno anterior también lanzó un blanqueo fiscal por tres meses, con la expectativa de obtener unos 4.500 millones de dólares.

Obviamente que semejante cifra no se logró, por el contrario, apenas ingresaron en aquellos tres meses unos 700 millones de dólares aproximadamente, lo que llevó a que el Gobierno kirchnerista, para evitar el rotundo fracaso de la iniciativa, la fuera prorrogando cada tres meses hasta diciembre de 2015.

De allí es que la noticia del blanqueo actual generó satisfacción en el gabinete económico, ya que consideran que hacia el final del blanqueo, el 31 de marzo de 2017, habrá ingresado por exteriorización de capitales un monto no menor a los 20.000 millones de dólares.

“Estos montos empiezan a ser muy importante y se van a volcar directamente a la actividad económica, construcción, industria, comercio, sector inmobialiario”, resaltó uno de los principales asesores del Palacio de Hacienda.

Sin embargo, también hubo noticias negativas y preocupantes en las últimas jornadas. La actividad de la industria y de la construcción correspondientes a septiembre continuó mostrando una fuerte caída interanual y se amesetó el principio de recuperación que había mostrado el mes de agosto.

En Hacienda un funcionario que acompaña al ministro Alfonso Prat Gay consideró que “en septiembre volvió a influir en cierta forma en el consumo de la población la perspectiva del incremento definitivo de las tarifas de gas, tras el desarrollo de la audiencia pública.

“De todas maneras, cuando uno observa la evolución del consumo y del nivel de actividad mes a mes, se empieza a percibir que entre julio y septiembre fue el punto de inflexión y que ahora, de a poco, el ritmo económico se ha estabilizado con perspectivas de empezar a mejorar”, puntualizó el mismo funcionario.

De todas maneras, está claro que el Ejecutivo esperaba ya a esta altura del año un panorama económico bastante más activo del que se observa. Indudablemente, quizás faltó más sintonía fina para evaluar las estimaciones del impacto de la devaluación y del aumento de las tarifas.