La diputada radical disidente Elisa Carrió anunció que renunciará en forma indeclinable a la presidencia de la Comisión de Lavado de Dinero y desató una nueva polémica con sus pares del justicialismo, del cavallismo y del radicalismo, quienes cuestionaron su decisión.
La dimisión será analizada en la reunión convocada para mañana a las 10.30, que promete ser álgida, tras los pronunciamientos exhibidos en los últimos días, y donde podría quedar consagrado titular de la misma el diputado Demócrata, Gustavo Gutiérrez, actual vicepresidente y que junto a Carrió llevó adelante la denuncia ante el Senado de Estados Unidos.
Carrió n o sólo renunciaría a su cargo, sino también como afiliada al radicalismo para volcarse de lleno a la conducción de Argentinos por una República de Iguales (ARI), la agrupación que lidera. Esto lo hizo en el programa de Mirtha Legrand, donde estuvo ayer invitada. Allí, al ser consultada sobre si había roto definitivamente con el radicalismo, la legisladora chaqueña contestó: "Lidero ARI. Es posible que renuncie a la filiación partidaria a partir de la semana que viene".
Volviendo a su renuncia a la presidencia de la comisión, sus compañeros diputados adelantaron que la rechazarán. El diputado Carlos Soria (PJ-Buenos Aires) manifestó su voluntad de que Carrió se mantenga al frente de la comisión especial investigadora de maniobras de lavado de dinero porque "es quien ha fogoneado la investigación".
"Es la que más pruebas tiene y anunció que iba a descubrir la matriz mafiosa del Estado Nacional, por eso le voy a pedir en la reunión del jueves que continúe como presidente", afirmó Soria, para quien los miembros de la comisión "tienen que acompañar" a la diputada chaqueña.
Por su parte, el porteño Daniel Scioli rechazó la renuncia de la diputada en un escueto comunicado de prensa, aunque lo hizo en términos muy diferentes a los utilizados por su compañero de bloque. "Luego de las graves imputaciones y denuncias que dio a conocer a través de los medios de comunicación, que en algunos casos sólo ella conoce, debe continuar al frente de la comisión y hacerse cargo de la situación", afirmó Scioli.
El cavallista Franco Caviglia, acérrimo opositor de Carrió durante el debate de la comisión, también dijo que no aceptará la renuncia "hasta tanto no dé respuesta a los serios y variados cuestionamientos que le han hecho a los integrantes de la comisión".
Otro que también rechazó la renuncia de Carrió fue el vicepresidente de la comisión, Gustavo Gutiérrez, quien en caso de que la legisladora se mantenga inflexible en su decisión deberá ocupar la titularidad del cuerpo.
"El próximo jueves le voy a pedir que retire su renuncia porque me parecen injustos los agravios a la valentía y la nobleza de la diputada Carrió", dijo Gutiérrez, y luego fue duro con su colega Cristina Fernández de Kirchner, a quien acusó de haber actuado de "mala fe" al encabezar una conferencia de prensa el lunes en la que cuestionó el trabajo de Carrió. "Lo que hizo Kirchner fue de mala fe y con intenciones de ensuciar el camino. Parece que no puede soportar que le quiten protagonismo", disparó Gutiérrez.
La renuncia de Elisa Carrió a la presidencia de la Comisión investigadora de lavado de dinero intenta evitar las "operaciones y maniobras perversas" que buscan que "no se conozca toda la verdad", según aseguró el diputado socialista Oscar González. "El sistema político no resiste la verdad" destacó el legislador al explicar que Carrió "está siendo víctima de persecusiones y maniobras perversas que atentan contra su integridad y estabilidad emocional". Los socialistas destacaron que acompañarán a la diputada chaqueña, quien como vocal de la comisión "tendrá las manos libres, sin las formalidades administrativas del cargo, para indagar hasta las últimas consecuencias y lograr demostrar la verdad", dijo González.
No obstante abandonar la titularidad de la comisión especial que ella misma impulsó, la legisladora manifestó que continuará con su trabajo "para encontrar la verdad, cueste lo que cueste y lleguemos a dónde lleguemos". En esa cruzada, Carrió sumó a sus asesores y a los diputados que la acompañaron en la firma del predictamen sobre maniobras de lavado de dinero en el sistema financiero argentino: los frepasistas Graciela Ocaña y José Vitar, y el demócrata mendocino Gustavo Gutiérrez.
En ese sentido, Carrió aclaró que renuncia a la presidencia de la comisión pero que continuará en ese cuerpo especial "como una vocal más".
Sin embargo, adelantó que retirará de la presidencia a todo su equipo de asesores y que "es muy posible que también lo hagan los técnicos del Banco Central". Estos últimos son los especialistas financieros Alicia López y Carlos Del Río, y en sistemas informáticos Ariel Garbarz.
"En los distintos medios de comunicación pude ver, escuchar y leer cómo el centro del debate se fijaba en mi forma de trabajo y no en el frondoso texto que con los miembros de este cuerpo hemos elaborado", agregó Carrió en su dimisión.
En otro orden, el diputado justicialista Carlos Soria se mostró preocupado por la posibilidad de que la comisión que investiga supuestas maniobras de lavado de dinero termine produciendo "mucho ruido y pocas nueces", y que no logre reunir pruebas suficientes antes de noviembre, cuando vence el plazo de 180 días que tiene para presentar su informe final.
En este sentido, Soria criticó el preinforme dado a conocer el viernes pasado por la titular de esa comisión, Elisa Carrió, y sostuvo que la conferencia de prensa que brindó la legisladora chaqueña "devino en un acto político".
"Me preocupa el destino de la comisión, porque se dijeron cosas muy importantes. Se tendría que avanzar en la prueba documental y los testimonios que vamos a corroborar, de cada uno de los dichos que están en esas 1.500 páginas", remarcó Soria en declaraciones radiales.