La Cámara de Diputados le asestó ayer un duro golpe a la política económica que encarnaba el renunciante ministro Domingo Cavallo al otorgar media sanción a los proyectos de ley que derogan las facultades delegadas al Poder Ejecutivo y las limitaciones para las extracciones en efectivo de las cuentas salariales.
La aprobación de las dos iniciativas impacta de lleno en el Gobierno nacional en su hora más crítica, y poco después de que el Poder Ejecutivo decidiera disponer el estado de sitio ante la expansión de la crisis social.
Las decisiones adoptadas por la cámara baja fueron giradas al Senado y se sancionaron en una polémica sesión especial que, según el argumento esgrimido por el radical Marcelo Stubrin -único oficialista que defendió al Gobierno-, dará lugar a que las decisiones "sean cuestionadas y cuestionables".
"Lo que hoy estamos haciendo es dar sanción a una norma que va a ser cuestionada y cuestionable, porque no está incluido en el temario de sesiones extraordinarias", afirmó Stubrin.
Lo hizo cuando se debatía el proyecto de ley impulsado por el justicialista José María Díaz Bancalari que eliminó las restricciones bancarias para las cuentas de sueldos, y luego de la media sanción que derogó la delegación de superpoderes. En ese momento, la bancada radical se encontraba reunida esperando los resultados de una gestión encabezada por el titular del bloque, Horacio Pernasetti, su par del Senado, Carlos Maestro, y el senador Raúl Alfonsín en Casa de Gobierno, para solicitar la renuncia de todo el gabinete nacional.
Por esa razón, cuando se aprobó la derogación de las facultades las bancas oficialistas se encontraban vacías, razón por la cual la alianza circunstancial de peronistas, frepasistas, el ARI y los partidos provinciales aprobaron por unanimidad y sin debate el proyecto de ley.
Una vez iniciado el trámite de la eliminación en las restricciones bancarias fue que Stubrin pudo pedir la palabra para cuestionar la validez de la sesión, con el argumento de que el Congreso no podía tratar los proyectos de ley sometidos a debate debido a que no están habilitados por el decreto de convocatoria a sesiones extraordinarias del poder Ejecutivo.
Las dos iniciativas aprobadas esta tarde significan un fuerte golpe político para el Poder Ejecutivo, ya que dan marcha atrás con uno de los principales instrumentos utilizados para tomar gran parte de las medidas económicas de mitad de año en adelante y la posibilidad de detener la fuga de capitales del sistema financiero, respectivamente.
Con la derogación de las facultades delegadas también se abrió la posibilidad de que el Congreso realice un análisis detallado de los decretos emitidos en virtud de esos poderes, moción pedida por el peronista bonaerense Mario Cafiero (ARI).
En tanto, la media sanción que modifica el inciso A del decreto 1570 implica la marcha atrás por orden del parlamento de las restricciones bancarias impuestas por el Poder Ejecutivo. La medida fue adoptada para evitar la salida de fondos del sistema bancario e implicó un duro golpe para la economía cotidiana de los argentinos, sobre todo porque restringió fuertemente el circulante.
Para no afectar completamente la medida, los diputados de PJ propusieron eliminar las restricciones sólo para las cuentas bancarias de sueldos, jubilaciones y pensiones superiores a mil pesos, que en realidad alcanzan sólo a algo más del 20 por ciento del universo comprendido por las limitaciones.