El Gobierno espera que el proyecto de Presupuesto para este año sea tratado y aprobado entre el miércoles y el jueves próximo, según estimó el diputado justicialista Jorge Matzkin.
El titular de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados afirmó que la denominada ley de leyes que elaboró el Ministerio de Economía "está pensada para épocas de crisis".
"Con este proyecto el Estado va a gastar lo que pueda recaudar y no va a hacer uso de la facultad que tiene el Banco Central de emitir para financiar el Presupuesto", sostuvo en declaraciones radiales.
Este presupuesto, con un gasto estimado de 39.000 millones de pesos, 11.000 menos que el de 2001, ya fue motivo de tres sesiones de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados que preside Jorge Matzkin, que se desarrollaron con la presencia de importantes funcionarios del Poder Ejecutivo.
El martes pasado, el proyecto fue entregado en la Comisión por el jefe del Gabinete de Ministros, Jorge Capitanich; el ministro de Economía, Jorge Remes Lenicov; y el secretario de Hacienda, Oscar Lamberto, quienes advirtieron sobre las dificultades de la hora que hacen prever para 2002 una inflación del 15 por ciento y una caída del Producto Bruto Interno (PBI) del cinco por ciento.
Los debates desarrollados a partir de entonces marcaron las dificultades para acordar aspectos esenciales como, por ejemplo, el de ignorar en el proyecto el costo fiscal de la licuación de pasivos empresarios vía la pesificación, lo que fue particularmente advertido por la diputada Beatriz Nofal (UCR-Capital Federal), la que, además, la cuestiona "in totum". No falta, por otra parte, el reclamo tradicional de los diputados de las provincias promocionadas, los que, en esta ocasión, embisten contra el artículo 39 del proyecto, el que proponen eliminar, lisa y llanamente, en razón de que a través de él se carga contra los beneficios ya otorgados, debido a que no existen nuevos cupos desde el 2000. Incluso en el Senado ya se produjo una fuerte reacción en defensa de la promoción y, en tal sentido, el presidente de la bancada oficialista, José Gioja (PJ-San Juan), señaló que las cuentas hechas en la Secretaría de Hacienda son erróneas, dado que si bien hay un presunto ahorro de 300 millones de pesos se perderán ingresos por más de 400.
Este debate del presupuesto, que proseguirá mañana, se enmarca en medio de otro más amplio, sobre el futuro económico del país, buena parte del cual se dilucidará ese mismo día en Washington, adonde viajará Remes Lenicov para buscar apoyos del Fondo Monetario Internacional (FMI), de otros organismos multilaterales de crédito y del gobierno de Estados Unidos.
Todo ello dependerá, en buena medida, de que no haya nuevas convulsiones con la reapertura del mercado cambiario y bancario, en circunstancias en que se deberá comenzar a resolver, además, el mecanismo de devolución a largo plazo del "corralito", que forma parte del ajuste que se implementa para compensar la licuación de los pasivos de los grandes grupos económicos.
El proyecto prevé una caída de la economía de casi el 5 por ciento y una inflación de 15 por ciento.
Jorge Matzkin señaló que "se reforzaron las partidas sociales para ayudar a la gente con más necesidades" y especificó que unos 350 millones serán destinados para el plan alimentario nacional. Indicó también que "fueron disminuidos en forma importante los llamados gastos burocráticos o de administración", aunque señaló que "no se pueden cubrir la totalidad de los requerimientos que exige la sociedad".
Matzkin aseguró que el proyecto representa "nuestra visión de cómo transitar y enfrentar la crisis", y añadió que "es un presupuesto razonablemente equilibrado".
"Este no es el mismo presupuesto que el de Domingo Cavallo,, porque él trabajaba con un programa de déficit cero y terminamos con casi 11.000 millones de déficit", indicó.