El Senado derogó los regímenes especiales de jubilación de diplomáticos y jueces y fijó en 3.100 pesos mensuales al tope de haberes que podrán percibir las personas que en un futuro se retiren del Estado.
En una sesión que se prolongó durante varias horas, la Cámara Alta votó en particular y dio sanción definitiva a los nueve artículos un proyecto cuyo tratamiento fue iniciado en la Cámara de Diputados.
La iniciativa dispone que se dejen sin efecto las leyes 22.731, 24.018 y 21.540 de regímenes especiales de privilegio para jueces y miembros del cuerpo diplomático.
De todos modos, en el artículo segundo de la ley se mantienen "los derechos a los beneficios" que las normas derogadas otorgan al personal comprendido en ellas y que tuviere reunida la totalidad de los requisitos exigidos.
Ese derecho no incluye al Presidente de la Nación y su vice, a los jueces de la Corte Suprema, los procuradores generales de la Nación y del Tesoro, senadores y diputados, ministros y secretarios de Estado.
Tampoco mantienen derecho a ser incluidos en los regímenes especiales el jefe de Gobierno porteño, legisladores, secretarios y subsecretarios de la Ciudad de Buenos Aires.
La derogación por parte del Senado de los regímenes jubilatorios especiales provocó un fuerte rechazo en la Asociación de Magistrados y Funcionarios, que ya le pidió al presidente Eduardo Duhalde que vete la decisión legislativa.
La entidad que reúne a los jueces de la Nación envió un oficio al presidente Duhalde pidiendo el veto parcial de la derogación de la Ley de Jubilaciones Especiales, aprobada por el Senado.
"Le pedimos al Ejecutivo, con su poder de colegislar, que ejerza su poder de veto de la ley" que se acaba de votar, dijo el vicepresidente de la Asociación, Luis María Abral.