El bloque de diputados radicales expresó en una declaración su profundo desagrado por el anuncio del presidente del cuerpo, Eduardo Camaño, quien ya anticipó que esta semana no se realizará la habitual sesión de tablas.
La Cámara baja no sesiona desde el 12 de marzo, cuando se trataron modificaciones al impuesto a las ganancias, la derogación de los planes de competitividad y un nuevo financiamiento para el incentivo docente. Tras aquel prolongado debate, fracasaron dos intentos posteriores de realizar sesiones especiales por falta de quórum.
El primer intento frustrado pretendía impulsar un proyecto de la diputada de Izquierda Unida, Patricia Walsh, para declarar nulas las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, en ocasión del 27 aniversario del golpe militar del 76. La semana pasada fracasó también por falta de quórum otra sesión especial pedida por diputados justicialistas del Grupo Talcahuano, radicales y del ARI para promover el acceso a la información oficial por parte del público.
Los legisladores radicales se manifestaron "sorprendidos" ante "la parálisis legislativa" de la Cámara baja, sobre todo -expresaron- "teniendo en cuenta la delicada situación económico-social que vive el país" y "la necesidad de que el Congreso de respuestas adecuadas a la crisis".
"El clima electoral debe ser un instrumento para trabajar y cumplir con la sociedad y no una excusa para paralizar la Cámara de Diputados", dice la declaración del bloque radical.