El Senado aprobó por unanimidad y giró a la Cámara baja para su urgente sanción, un proyecto de ley que propicia una nueva suspensión por 90 días de los remates de viviendas únicas pertenecientes a deudores morosos.
El texto aprobado sería convertido en ley hoy por los diputados y excluye expresamente de la veda de remates a "los créditos de naturaleza alimentaria, los derivados de responsabilidad por comisión de delitos penales, créditos laborales y los causados en la responsabilidad civil".
El proyecto fue fundamentado por la presidente de la Comisión de Legislación General, Liliana Negre de Alonso, quien explicó que fracasó el mecanismo de mediación dispuesto por ley en diciembre pasado para evitar una ola de subastas. "Las ejecuciones siguieron adelante y la mediación no tuvo ninguna efectividad, por lo que miles de familias están a punto de ser desalojadas", advirtió la puntana.
La anterior suspensión de las ejecuciones prendarias e hipotecarias fue desactivada por el Congreso ante la presión del FMI que reclamó la plena vigencia de las normas antes de llegar a una cuerdo financiero con la Argentina.
Los legisladores que apoyaron la cuarta suspensión de las ejecuciones desde la devaluación, consideraron que si bien se trata de un nuevo "paliativo" la cuestión de fondo debe ser resuelta por el nuevo gobierno en el marco de su política económica y social.