El jefe de gobierno porteño, Aníbal Ibarra, inauguró el período de sesiones ordinarias de la Legislatura, señalando que la tragedia de Cromañón se convirtió en un punto de inflexión de la historia de Buenos Aires, mientras los familiares de las víctimas le daban la espalda y levantaban pancartas con fotos de sus deudos.
Durante su discurso, que se inició poco después de las 9, afirmó que el "año político se abrió el 30 de diciembre de manera trágica y digo que esa tragedia debe convertirse en un punto de inflexión en la historia de nuestra Ciudad. Que debe marcar un antes y un después".
"Esta tragedia ha depositado en la agenda política una demanda imperativa que es necesario escuchar. Esa demanda no suprime ni posterga la que veníamos ejecutando, pero se suma, se abre paso y se instala de modo urgente", subrayó.
A dos meses de la tragedia y en presencia de unos 15 familiares de víctimas del incendio por el que murieron 193 personas, Ibarra aseguró que sigue sintiendo "dolor" por ese trágico hecho, que lo llevó a impulsar un referendo revocatorio de su mandato.
Los familiares de las víctimas escucharon el discurso de Ibarra de espaldas al estrado -en señal de repudio al mandatario-, portando fotos de sus seres queridos, en el sector destinado al público. En este contexto, Ibarra reclamó el acompañamiento de los diputados a la reforma política y la descentralización de la comuna.
Ibarra pronunció su discurso acompañado por el vicejefe del Gobierno, Jorge Telerman, quien dio por iniciada la sesión a las 9.10 en presencia del jefe de Gabinete, Raúl Fernández, en tanto no pasó inadvertida la ausencia del secretario de Seguridad, Juan José Alvarez.
Asimismo, estuvieron vacías las bancas de ocho legisladores de izquierda, entre ellos Tomás Devoto, del Movimiento por un Pueblo Libre. En los sillones vacíos, los legisladores dejaron afiches que decían "Cromañón, a los chicos los mató la corrupción".
Ibarra destacó la importancia que tiene la "construcción imperativa de un mejor Estado y un mejor sistema institucional para la ciudad de Buenos Aires", y solicitó "generosidad política" para concretar esos cambios. Para eso, el funcionario le pidió "un comportamiento generoso, sereno, constructivo y responsable" a los distintos sectores políticos de la ciudad.
Ibarra recordó que "cuando teníamos puesta la mira en los niveles inéditos de recaudación, cuando estábamos trabajando por una Buenos Aires mejor en todos los barrios, en esta ciudad ocurrió una tragedia que nos sacudió absolutamente a todos".
"Pero yo estoy convencido que la tragedia demanda no sólo seguir adelante con las obras y con los objetivos estratégicos planteados desde la salida de la crisis, exige que nos aboquemos también a la construcción imperativa de un mejor Estado y un mejor sistema institucional para la ciudad de Buenos Aires", indicó.
Asimismo expresó su "compromiso" para llevar adelante esa transformación y pidió a los legisladores el mismo compromiso y la "mayor generosidad política" para hacerlo.
Ibarra centró su discurso en las medidas que prevé poner en marcha para este año y anunció que el índice de desocupación de la ciudad de Buenos Aires está por "debajo de los dos dígitos ya que bajó del 17,4 por ciento que tenía en el primer trimestre de 2003 al 9,7 por ciento en el mismo período del año pasado".
Admitió que esas cifras tienen que ver con "lo que pasa a nivel nacional", pero advirtió que "aquí esos índices son más alentadores que en cualquier otro distrito".
Ibarra asimismo ratificó el seguimiento de las obras de extensión de las redes de subtes, así como también la construcción del Corredor Verde del Oeste y de obras hidráulicas.
Por otra parte aseguró que del "lado sur de la avenida Rivadavia es hacia donde van el 72 por ciento de nuestras inversiones", que históricamente fue siempre el más postergado. "Quiero una especial mención al Anillo Vial es para que Buenos Aires disponga de una red jerarquizada de autopistas y para que el transporte pesado no ingrese a la ciudad, todo esto generará muchísimos efectos positivos", aseguró.
"Pero nada de lo expuesto será suficiente si no impulsamos una transformación a fondo en materia de calidad institucional, esto es avanzar en la autonomía de la ciudad para su mejor gobierno y administración", indicó Ibarra.
Aseguró que llegó a la Jefatura de Gobierno para "reivindicar un nuevo modo de concebir y de practicar la política" y agregó que "en un país todavía acostumbrado a la cultura política de los verticalismos, de los clientelismos, sigo y seguiré levantando esa bandera de una política abierta a la participación, la creatividad y la autonomía social".