Una diputada nacional hace su aporte para enfrentar la fuerte deserción imperante en el nivel terciario.
La diputada nacional Griselda Baldata presentó un proyecto de ley en la Cámara de Diputados orientado a solucionar el problema de la deserción en los niveles de educación superior universitaria y no universitaria que propone incorporar en los últimos dos años del Ciclo Orientado de la escuela secundaria, un espacio curricular de “Orientación Vocacional”.
Según un informe publicado recientemente por la UNESCO, Argentina es el país de América Latina con mayor porcentaje de jóvenes que siguen estudios terciarios y universitarios, con un porcentaje del 64%. Sin embargo, sólo el 20% llegar a graduarse y el nivel de deserción universitaria es del 60 % según datos oficiales del Ministerio de Educación.
En los fundamentos del proyecto, la diputada Baldata sostiene que las causas de esa deserción son múltiples, y que muchas de ellas están relacionadas con aspectos de tipo económico, social, cultural. Pero no se puede desconocer, que un porcentaje importante de los alumnos desertores tiene su origen en la equivocación al momento de elegir una carrera pos secundaria. Casi un 30% de los ingresantes a una carrera, cambian por otra, perdiendo tiempo y recursos tanto para el alumno como para la institución educativa. Mucho peor aún, los que, frente un fracaso, deciden abandonar sus estudios superiores.
En tal sentido la diputada Griselda Baldata cree que es necesario un espacio curricular dentro de los dos últimos años del ciclo orientado, no pudiendo ser inferior a una carga horaria de dos horas Cátedra semanales, en donde los jóvenes puedan descubrir sus aptitudes, habilidades, gustos, vocación. Este espacio debe constituirse en un proceso orientado por especialistas y con criterios organizativos y pedagógicos, y la escuela es el ámbito ideal para que ese proceso se desarrolle y culmine con un descubrimiento por parte de los educandos y una decisión cuya probabilidad de equivocación, es significativamente inferior a la que se produce en la actualidad.
Griselda Baldata considera que con la incorporación de Orientación Vocacional en el ciclo orientado no se resuelve el problema de la deserción, pero esta convencida de que puede permitir bajar de manera importante los porcentajes de la misma.