Senadora chubutense votó a favor y explicó la importancia de la norma.
La Cámara de Senadores aprobó las modificaciones a la Ley Nacional 22939 denominada “Marcas y Señales”, la cual entró en vigencia durante los últimos meses de la dictadura militar. El nuevo texto establece, entre otras cosas, que se incorporen medios alternativos de identificación para los porcinos, ya que la ley anterior, sólo establecía dos mecanismos para identificar a los animales, tales como la marca y la señal.
La modificación a la 22939 no excluye los medios clásicos de identificación, sino que incorpora tres métodos alternativos que permiten una mejor individualización de los animales, estos son: la caravana (dispositivo que se coloca en la oreja del animal mediante la perforación de la membrana auricular); el tatuaje (es la impresión en la piel del animal de números y/o letras mediante el uso de puntas aguzadas, con o sin tinta); y el implante (dispositivo electrónico de radiofrecuencia que se coloca en el interior del animal).
La presidente de la Cámara de Agricultura, Ganadería y Pesca, Silvia Giusti, explicó la importancia de la incorporación de los medios alternativos: “Los dispositivos que se incorporaron abarcan una amplia gama de posibilidades, tanto desde el punto de vista de la aplicación, como de sus costos y los productores podrán optar por elegir las viejas o nuevas marcaciones”. Además, remarcó que la ley de marcas y señales en Argentina “tiene muchos años y no pudo preveer los avances tecnológicos que se produjeron en las explotaciones porcinas”.
Otro beneficio que destacó la legisladora chubutense es que “gracias a la incorporación de estos medios de identificación alternativos se puede implementar la trazabilidad de las carnes porcinas, es decir, que si aparece un episodio de seguridad alimentaria, los animales se podrán identificar perfectamente e indagar su historia para investigar la posible causa del episodio”.
Por otra parte, se incorporó la obligación de identificar a todos los animales de la especie porcina a los 45 días de vida, cabe aclarar, que la ley anterior establecía que los porcinos debían ser identificados dentro de los 6 meses. En este sentido, Giusti manifestó: “La crianza y comercialización de los porcino en Argentina aumentó en el último tiempo y hoy se comercializan muy pocos días después de haber nacido, por lo tanto, los seis meses previstos, era demasiado tiempo”.
La senadora chubutense dijo que con la sanción de la ley modificatoria “estamos implementando los últimos adelantos de los programas públicos y privados de identificación y trazabilidad con respecto a las normas internacionales”.