A diferencia de sus socios políticos De Narváez y Macri, el diputado peronista disidente cuestionó abiertamente la decisión, y lo hizo en duros términos.
Como una "actitud pícara y de mala fe" definió el diputado Felipe Solá la decisión del Gobierno de adelantar los comicios nacionales.
Con ello, marcó una fuerte diferencia con sus socios políticos, sobre todo con su colega Francisco de Narváez, quien consideró que la decisión forma parte de los atributos de un Gobierno. Y de Macri, quien ni apoyó la medida ni la cuestionó totalmente. Dijo que la analizaría.
En cambio, Solá no tuvo medias tintas. Si bien admitió que “tampoco es el fin del mundo”, advirtió que se trata de “una agresión institucional a los partidos, echó mal y sin consultar a nadie".
A juicio de Solá, el Gobierno tomó la medida porque pensaron que en octubre tendrían un resultado "aún peor", por las repercusión de la crisis en el país. Y alertó por la falta de tiempo para implementar un sistema de boleta única.
Y concluyó con una advertencia: "volvemos a estar expuestos al fraude".