Lo afirmó el titular de la Comisión de Legislación Penal de la Cámara baja, quien pidió "no caer en el efecto Blumberg, ni en la falsa concepción del garantismo".
El diputado nacional Juan Carlos Vega (Coalición Cívica – Córdoba) defendió el proyecto de ley aprobado por el Senado que baja la edad de imputabilidad a 14 años, pero advirtió que “no es sencillo plantear ni limitar el análisis sólo desde la baja de edad”.
En declaraciones a Radio de la Ciudad (AM 1110), el legislador añadió que “la franja etaria de 14 a 16 años está en tierra de nadie en términos legales. Por eso hay que preguntarse qué pasa hoy con un menor que viola, rapta y mata. Es un funcionario público el que va decidir sobre esta vida humana. Y lo único que puede hacer este funcionario en casos graves es internarlo en un instituto supuestamente especializado, que son escuelas de delincuencia”.
En este marco, el titular de la Comisión de Legislación Penal de la Cámara baja puntualizó que “entre los 14 y 16 años, de la mano de la baja de imputabilidad que marca la iniciativa, aparece un juez para defender los derechos de ese menor. Hay que tener en cuenta que la ley que viene del Senado responde a un formato de la UNICEF”. Seguidamente, Vega alertó: “No debemos caer en el efecto Blumberg, ni en la falsa concepción del garantismo. Aquellas leyes de 2004 no hicieron bajar la inseguridad, que era el objetivo perseguido. El meta mensaje de la ley Blumberg fue que iba a ser mágica, que iba a solucionar un problema que no depende sólo de la ley; eso fue lo grave. Esta cuestión pasa por otras variables, que son la pobreza y la corrupción”.
Quien fuera defensor y apoderado de ex presos políticos del terrorismo de Estado ante la CIDH, señaló que “las leyes Blumberg, que simplistamente aumentaron las penas, no sirvieron para nada. Esas leyes fueron sancionadas al calor de un clamor popular. Los políticos argentinos respondemos espasmódicamente a clamores populares y creo que no estamos en condiciones de repetir el error que cometimos en la época de Blumberg, donde se aumentaron las penas de los delitos de la pobreza y de nada sirvieron en términos de seguridad ciudadana”.
Pero además, Vega consideró que “existe un ingenuo e infantil garantismo, que es la defensa de los derechos humanos, de donde yo provengo. Y en realidad es ingenuo e infantil sostener que las garantías de los ciudadanos pasan por la edad. Hay que remitirse al artículo 7 del Pacto de San José de Costa Rica, tal vez uno de los más importantes que tiene el argentino hoy y que dice que es el Estado el que tiene que garantizar el derecho a vivir en seguridad”.