Dijo que la ley aprobada en 2006 sobre biocombustibles era muy positiva, pero que las trabas surgieron a partir de los decretos del PEN.
La senadora Laura Montero consideró que la ley aprobada en 2006 “dio un fuerte impulso” a la actividad y “generó un estímulo importantísimo a la actividad del biodiesel, pero fundamentalmente creó un horizonte de fuentes de diversificación para la matriz energética, que no tenía que ser de monocultivo forzosamente”.
Rechazó los cuestionamientos ambientales y tras valorar una vez más la ley de 2006, criticó duramente “los decretos del Poder Ejecutivo”.
Coincidió con la senadora Liliana Negre de Alonso en cuanto a que “no hay una base imponible”, y rechazó lo que dio en llamar “un stop and go en la economía” de nuestro país. “Lo que deberíamos haber hecho con este proyecto de ley es una modificación de fondo, no delegaciones legislativas, una prórroga razonable para que haya un horizonte temporal razonable”, sostuvo.
“Uno de los pilares fundamentales para una cadena productiva es la estabilidad de las reglas de juego”, afirmó, cuestionando los factores de “incertidumbre” que esta norma no alcanza a paliar. Y aseguró que “nos hubiera gustado hacer algo de fondo”.