Un escándalo de proporciones, con efectos por ahora limitados

Al cumplirse una semana del estallido del escándalo más serio que hasta ahora ha tenido esta gestión, el balance no era negativo en la Rosada, aunque se han abierto frentes inesperados y que esperarán como espadas de Damócles. En el Congreso, matizó éxitos con concesiones.

Milei con Hayden Davis, el ideólogo de $Libra.

Por José Angel Di Mauro

Alberto Fernández se autopercibía “un hombre común” y usaba esa definición como carta de presentación. En un spot de campaña, se definía así: “Soy profesor de la UBA, fana del Bicho y me gusta pasear a Dylan. Soy un tipo común”. Ya siendo presidente, en la todavía denominada Twitter, usaba también una presentación similar; recién al final ponía su condición presidencial.

Javier Milei también dice ser un hombre común, que asume la presidencia como “un trabajo” que debe hacer, al cabo del cual se volverá a su casa para dedicarse a leer. En estos días -a modo de defensa ante el escándalo en el que él solito se metió- ha confesado que le cuesta disociar entre el hombre común y el mandatario que es. Está claro que, como cualquiera, se sabe presidente, pero sigue actuando como si fuera el economista excéntrico que era hasta ser elegido para ocupar cargos públicos. Eso, que hasta ahora contribuía a la imagen que quería dar de sí mismo como “ajeno a la casta”, comenzó súbitamente a hacer ruido.

Un ruido que en cambio no hubo cuando en su primer viaje a España como presidente realizó la presentación de su último libro, lo cual podía ser objetado por tratarse de la promoción de un negocio personal que hacía desde su condición tan especial. Pero nadie elevó la voz entonces.

Recién ahora estallaron las alarmas, porque el tema impacta en el mundo virtual donde Milei habita la mayor parte del día, como queda claro por su actividad permanente en las redes sociales. Cosa que exhibe como un activo importante: dice tener como nadie antes una percepción muy especial de lo que piensa la gente por la atención constante que le dedica a las redes.

Milei siempre alardeó de que los poderosos pagaban por escucharlo, lo cual le daba la posibilidad de no vivir de su dieta de diputado (que sorteaba mensualmente, una modalidad de promoción personal que hacía con dinero público sin que nadie se rasgara jamás las vestiduras por ello). No hay pruebas de que haya sido parte de $Libra; tampoco de que le hayan pagado por promocionarla (él dice que solo la “difundió”). Pero está claro que al defenderse se cuidó de no atacar a quienes promovieron ese negocio. Raro en él.

Los personajes al que Milei se cuidó esta vez de no destratar deslizaron en cambio referencias que le apuntan directamente a la hermana presidencial, el corazón del poder en la Argentina. Imposible que Milei vaya a soltarle la mano, pase lo que pase.

Lo que él mismo definió como “el tridente de hierro”, que componen Milei, su hermana y el super asesor presidencial Santiago Caputo, es insustituible aunque por primera vez los tres quedaron severamente expuestos. En el caso del joven Caputo, por una vez parecía haber quedado fuera del radar de los críticos por no tener aparentemente relación con el tema cripto. Sin embargo entró en escena cuando justamente fue exhibido impúdicamente en el “crudo” de la entrevista de TN que insólitamente se publicó en Youtube. Esa intervención fue uno de los temas que acaparó la discusión popular durante esta semana tan complicada para el Gobierno, y el principal damnificado (aunque nada salva su responsabilidad), Jonatan Viale, feamente expuesto en la ocasión, contó que el propio Caputo lo llamó pidiéndole que lo culpara a él. En efecto, él fue quien intervino la entrevista, pero el periodista se lo permitió y el presidente no se quejó, más bien obedeció la recomendación que su asesor le hizo al oído.

El momento de la interrupción de Santiago Caputo en el reportaje a Milei para TN.

“Claro… claro, sí, obvio”, fue la respuesta presidencial ante la indicación que Caputo le hizo al oído; lejos del “Santiago, eso fue innecesario”, que al día siguiente se le adjudicó haber expresado como reprimenda. Fue parte del operativo de control de daños que se inició a partir de la difusión de la entrevista “completa”, consistente en cargar las tintas sobre Caputo, para limpiar de cualquier responsabilidad de Milei en el episodio.

Así, los funcionarios salieron en línea a “atender” a esa figura central del Gobierno que es Santiago Caputo, con la intención de que éste “se llevara la marca”. Con la venia presidencial, varios le apuntaron, notándose que alguno lo hizo con más ganas que otros, como Guillermo Francos, que de paso advirtió que el joven “aprendió la lección: nadie es superpoderoso”.

Mucho se especuló detrás de este episodio y en lo que la mayoría coincide es en que un error de esas características -el de subir el video completo, no el editado- es difícil que se cometa. En tren de buscar interesados, hasta podría sindicarse al propio gobierno detrás de semejante gaffe, cuestión de llevar la atención a otras direcciones.

Entre las cosas que se dijeron a posteriori, se enfatizó que el joven asesor se había “equivocado”, pues los dichos de Milei que motivaron su intervención no afectaban en nada al presidente. En rigor, no eran inocuos, como está claro que el propio Milei reconoció en ese momento. En la entrevista estaban hablando de la estrategia judicial y Milei involucró a su ministro Mariano Cúneo Libarona -que de hecho se había ofrecido a intervenir- en su eventual defensa. El tema es que el Gobierno ya había decidido que fuera la Oficina Anticorrupción la que se ocupara de la investigación, y ese organismo depende de la cartera de Justicia.

Como sea, el presidente fue imputado por el fiscal Eduardo Taiano en la investigación que se ha abierto por “negociaciones incompatibles con la función pública”. Interviene la jueza María Servini.

Pese a las repercusiones que el escándalo ha tenido en la Argentina y el mundo, la sensación al cabo de la primer semana es la de que el Gobierno la sacó barata. Sobre todo en los mercados, donde no se produjo el impacto que algunos temían; tampoco en la consideración general, pues las primeras encuestas hablan de una baja mínima de la imagen presidencial, aunque la negativa haya crecido y el tema haya prendido en la gente, pues el conocimiento público del caso tiene niveles elevadísimos.

Ni tampoco afectó como se temía en el Congreso, en una semana decisiva donde el Senado debía completar la tarea iniciada en Diputados con las leyes mandadas por el Ejecutivo a extraordinarias. Tan solo se suspendió una reunión en la que el viceministro de Justicia, Sebastián Amerio (hombre de Santiago Caputo, dicho sea de paso) debía presentarse ante los senadores. No era un buen momento para eso. Y más allá de los embates sobre el tema que la oposición (no toda) hizo, el impacto fue moderado.

Lo más importante no se concretó: fue rechazada la conformación de una bicameral investigadora, instancia más viable que el juicio político que no tiene ninguna chance de prosperar ni siquiera en su parte preliminar. La comisión investigadora que quiso poner en marcha el Senado necesitaba doble 2/3: uno para habilitar el tratamiento y el segundo para darle aprobarla. Lo primero lo consiguieron con 53 votos; pero en la segunda votación le faltó a los impulsores de la movida un solo voto. El presidente del bloque radical, Eduardo Vischi, quedó en la picota porque primero votó a favor del debate y después rechazó la comisión. En el bloque argumentó que -obviamente- se lo había pedido su gobernador, el correntino Eduardo Valdés.

Solo un voto faltó para que pudiera avanzar la comisión investigadora.

El papel de los gobernadores (sobre todo los radicales) fue clave en esa extensa jornada en la que el oficialismo se alzó también con la suspensión de las PASO y el paquete judicial. Aunque no todo vino redondo para el Gobierno, que algo debía resignar y fue la consagración de Ariel Lijo como juez supremo.

Como señal para lo que después vendría, el Gobierno dejó trascender al mediodía del jueves la noticia de que levantaba la sesión del día siguiente para tratar el pliego del juez federal. Y hasta algunos voceros dieron a entender que le soltaban la mano a Lijo, deslizando nombres alternativos.

Dicen que esta semana se publicaría el decreto nombrando en comisión a dos nuevos miembros de la Corte, y entre ellos no estaría Lijo, que ha dicho que no quiere ser nominado así. No por pruritos especiales, sino porque tendría que renunciar a ser juez federal y es probable que en un año se quede sin nada. Pero hay quienes sugieren que nada sucederá esta semana: Lijo, cuyo dictamen ya está, seguiría en la lista de espera, para ver si en algún momento se abren las chances en el Senado. No es un buen momento para que el Gobierno tenga un juez enojado en Comodoro Py, justo cuando empiezan a aparecer causas que lo involucran.

Lo de Manuel García-Mansilla quedaría para fin de año, con la nueva conformación del Congreso y un gobierno que se presupone victorioso entonces.

Es que nada indica que el escándalo cripto vaya a afectar electoralmente a Milei. Hay antecedentes más graves de que en Argentina pasa así: si va bien la economía, lo demás es tolerable. Recordar el “Yomagate”, que involucró nada menos que a la cuñada de Carlos Menem, Amira Yoma, secretaria de Audiencias de entonces, a quien el juez español Baltasar Garzón llegó a pedir su detención por lavado de dinero. Detalles de color: la jueza que intervino en el caso fue María Servini; y el abogado de Amira era Mariano Cúneo Libarona.

De Pichetto a Viale: “No hay nadie que te quiera, pibe”

Lapidario, el jefe del bloque Encuentro Federal le advirtió al periodista que puede pasarle como a Icaro por acercarse tanto al poder.

Nuevo round entre Miguel Pichetto y Jonatan Viale. Pero vayamos primero a los antecedentes: el diputado venía distanciado del periodista, al que le reprochaba un sesgo antipolítica que le generó el rechazo de Viale, pero sin llegar a mayores.

El día después del episodio en el que quedó involucrado el conductor de TN en su reportaje a Javier Milei, el diputado se refirió con ironía al suceso en una entrevista por Radio Rivadavia y, sin nombrarlo, se refirió a él como “periodista al servicio del poder”. Por la noche, en su largo descargo por lo que le había sucedido con Santiago Caputo, Jonatan Viale tuvo párrafos muy duros contra Pichetto, al que terminó llamando “cobarde”.

Pichetto le contestó este miércoles por la red social X. Lo hizo en un largo y duro posteo, en el que arranca suave y termina con los tapones de punta. O más:

“Estimado Jonatan Viale: Anoche, en tu sentido monólogo, afirmaste que mis dichos radiales te dieron la motivación para levantarte de la cama y presentarte a tu trabajo. No entiendo por qué te enojaste conmigo, si vos mismo admitiste que cometiste un error. Y me sorprende aún más que te hayas identificado sin dudarlo en la frase ‘periodista al servicio del poder’. Hay algo ahí en el subconsciente que hay que trabajar con el analista”, señaló con ironía. Y continuó: “Como te dije alguna vez, es importante construir una carrera larga y exitosa, especialmente larga”.

“El tema es que te gusta demasiado este gobierno y deberías buscar un lugar cerca de Adorni para defenderlo”, alertó, para advertirle: “Cuidado, porque te puede pasar como Icaro y acercarte tanto al poder y al fuego, te puede quemar”.

Ya mucho más duro, Pichetto pasó de las recomendaciones a las definiciones: “Vos tenés otro sentimiento muy jodido, que se te nota, es el odio. Ayer hablaste desde el odio. La pregunta es qué tengo que ver yo con la entrevista de Milei, los errores cometidos y tu enojo con Caputo”.

“Y con tu obsecuencia, que la vio todo el país”, agregó, para concluir señalándole: “Tu valoración respecto de quién es buena o mala gente: mirate en el espejo de tu vínculo con periodistas y tus colegas. No hay nadie que te quiera, pibe”.

Pichetto y Viale se tiraron con todo

En el descargo editorial que hizo el periodista en su programa de TN, luego del episodio que lo tuvo como protagonista cuando Santiago Caputo interrumpió su reportaje a Javier Milei, le dedicó duras críticas al diputado, que bien temprano lo había llamado periodista “al servicio del poder”-

Ya no se llevaban bien el diputado Miguel Pichetto y el periodista Jonatan Viale. Algún cruce televisivo en el que el legislador le reprochó un sesgo antipolítica al periodista hizo que después éste lo citara en lo sucesivo de manera despectiva. Pero este martes la sangre llegó al río.

Bien temprano, al ser entrevistado por Ignacio Ortelli en Radio Rivadavia, Pichetto dijo en tono jocoso en el inicio de la entrevista: “Una pregunta, ¿si nos equivocamos lo hacemos de nuevo?”, a lo que Ortelli preguntó, sin entender: “¿Por el retuit dice usted?”. “No, el retuit no… por el reportaje al presidente -aclaró Pichetto-. El reportaje, y hay otro que anda dando vueltas en las redes… Lo que digo es cómo se pierde credibilidad de algunos colegas tuyos... Este es otro debate que hay en la Argentina”.

Y cerró: “Es la construcción del relato y la colaboración de eficaces periodistas al servicio del poder”.

Por la noche, en la catarsis que hizo Jonatan Viale luego de todo lo que vivió tras el episodio en la Casa Rosada, en el reportaje con Javier Milei, le dedicó un espacio al excompañero de fórmula de Mauricio Macri. “Hoy escuchaba a Pichetto, que se hacía el canchero hoy en radio Rivadavia. Me dijo a mí: ‘periodista al servicio del poder’”, deslizó el conductor de TN, que de paso le reprochó a su colega no haberlo defendido. Pero la emprendió a continuación contra el jefe del bloque Encuentro Federal: “Pichetto, ¿vos podés creer? Pichetto, el político que vivió toda su vida al servicio del poder político. El senador que le cuidó los fueros a Cristina, para que no vaya presa... Vos Pichetto, ¿me decís a mí eso? ¿En serio? ¿El diputado que el otro día se abstuvo en ficha limpia? Hay que ser muy cobarde, porque  por lo menos si tenés lo que hay que tener, Pichetto, votá en contra”.

Milei dio explicaciones: cómo lo tomaron en el Congreso

“Yo obré de buena fe”, aseguró el primer mandatario al analizar la crisis que generó al apoyar a un fondo de inversión. Desde la oposición le reclamaron que no se lave las manos.

Tres días después del escándalo que generó con su tuit fijado apoyando a un fondo de inversiones, el presidente Javier Milei salió a defenderse. Lo hizo en un reportaje concedido al periodista Jonatan Viale en el que aseguró haber obrado “de buena fe”, pero admitió que tiene que aprender que ahora es presidente y pese a ello siguió siendo “el Javier Milei de siempre”. En ese sentido dijo que “lamentablemente lo que me demuestra esto es que tengo que levantar los filtros. No puede ser tan fácil llegar a mí”.

“Yo no sé nada de criptomonedas, la propia empresa dice que yo no tengo nada que ver. Lo dice Davis. Yo soy especialista en crecimiento económico, con o sin dinero. Es cierto que por querer darle una mano a un argentino (Mauricio Novelli), me comí un cachetazo. Pero el Estado no perdió nada y los argentinos te diría que no creo que haya más de cinco. La mayoría son estadounidenses y chinos”, sostuvo en otro pasaje.

De los primeros que salieron a contestarle desde el Congreso, el presidente del bloque Democracia para Siempre, Pablo Juliano, le dijo al presidente que “la economía de un país crece generando trabajo, si se trataba de un casino virtual como usted dice, por qué dijo que el proyecto de $Libra iba a incentivar el crecimiento de la economía argentina”.

Le reclamó que “no se lave las manos y permita que el Congreso investigue si realmente no tiene nada que ocultar”, y dijo esperar que sus diputados “acompañen la creación de la  comisión investigadora que presentamos hoy”.

La diputada de Unión por la Patria Sabrina Selva recogió esta frase del reportaje: “Yo no promocioné una ESTAFA. Simplemente la difundí”. Y replicó: “No más declaraciones señor juez”.

“La timba ayuda a los emprendedores. Aprendimos algo nuevo.

Javier Milei en la Justicia, el argumento ‘flojón’”, planteó la diputada de la CC Mónica Frade.

El diputado Nicolás del Caño reflexionó que “el verso de Milei no convence ni a Jonatan Viale en una entrevista pautada”.

Desde el oficialismo, Carolina Piparo dijo: “En un país destruido por políticos corruptos que tienen que vivir escondidos, nuestro presidente da la cara siempre porque no tiene nada que ocultar”.

A su vez, el diputado salteño Carlos Zapata señaló que “el mayor compromiso de Javier Milei es cumplir sus promesas de campaña y lo está logrando. Se somete a la justicia y pone la cara,  mostrando una vez más su honestidad. No le hace falta matar un fiscal”.

Negri salió al cruce de Jonatan Viale

Fue porque, en el marco de su editorial por LN+, le asignó un supuesto apoyo a Sergio Massa para el balotaje.

En el marco de un duro editorial sobre la actitud que adoptarían los radicales frente al balotaje del 19 de noviembre, el periodista Jonatan Viale presentó un cuadro donde puso los nombres de quiénes apoyarían a Sergio Massa, quiénes a Milei y los indefinidos y neutrales.

“Un pacto con el diablo” era el título del editorial en el que ubicó en el rubro “Con Massa” a Gerardo Morales, Martín Lousteau, Maximiliano Abad, Mario Negri y Julio Cobos, en ese orden.

Lo cual motivó la reacción del titular del bloque radical de la Cámara baja, quien le pidió a través de su cuenta en la red social X que lo sacara de esa lista. “No sé de dónde sacaste esa idea absurda, hablás conmigo casi a diario. Que no apoye a Milei (quien odia a la UCR) y tampoco a Massa (socio de los K) no habilita a ninguna conjetura. Los dos son pésimos”, le planteó el diputado cordobés.

Más tarde, en otro tuit, Negri salió en defensa de su partido al señalar: “De repente, la UCR pasa a ser botín de guerra de dos bandos que no tienen ni por asomo la estatura para pugnar por nuestras banderas. Los K, que se apropiaron del Estado para enriquecerse y empobrecer al pueblo, y los liberales truchos que profesan la Ley de la Selva. No podrán”.

Tetaz advirtió que “estamos cerca” de la hiperinflación

Culpó al Gobierno de haber creado las condiciones para que pueda pensarse en que Milei puede ganar las elecciones. Por qué él también quiere instalar esa sensación.

“¿Hay posibilidad de que esto termine en hiperinflación?”, le preguntó Jonatan Viale a Martín Tetaz, en su programa de La Nación+, a lo que el diputado de Evolución Radical respondió de manera afirmativa. “Sí, estamos cerca… Y la verdad que, como lo dijo Rodrigo de Loredo el otro día, es el propio Gobierno el que ha creado las condiciones para que una porción no menor de la población hoy crea en una solución extrema, que puede ser una solución que sea un espejito de color, pero ellos crearon las condiciones para que esta situación pudiera darse”.

“Y además, gastaron la bala que no tenían que gastar: porque durante cuatro años estuvieron diciéndole derecha a un gobierno que no lo era, que era de centro, moderado, que era una socialdemocracia; el Gobierno de Macri era una socialdemocracia. Y le estuvieron diciendo tanto ‘ahí viene la derecha, ahí viene la derecha, el lobo’, que cuando efectivamente viene la derecha, ya nadie les cree”.

“¿Vos creés que llega la derecha?”, le preguntaron, a lo que Tetaz respondió: “Bueno, la propuesta de Milei es una propuesta de derecha y más ahora, en el último año, más conservadora. Cuando usaste esa bala, ya no asustas a nadie”.

Ante ello, Viale le advirtió que “hay una sensación de que ya Milei es presidente” y le preguntó si él tenía esa sensación. “No, en absoluto, en absoluto -respondió Tetaz-. Yo celebro, yo quiero instalar esa sensación la semana que viene por dos razones: primero, porque los quiero mufar; y segundo, porque yo creo que el efecto post elecciones va a ser muy fuerte, porque cuando se caiga la operación de Massa y termine Juntos por el Cambio en el balotaje y se demuestre que la gente no vota a un gobierno con 300% de inflación anualizada y cuando vea que la diferencia es más exigua a lo que muchos están pensando”.

Legisladores de la oposición repudiaron ataques a la libertad de expresión

A través de sendos proyectos, legisladores de Juntos por el Cambio cuestionaron expresiones vertidas desde el oficialismo contra periodistas independientes.

El diputado nacional Gerardo Milman, acompañado por Waldo Wolff, Alejandro Finocchiaro, Graciela Ocaña, Fernando Iglesias, Sabrina Ajmechet, Martín Tetaz, María Soledad Carrizo y Alberto Asseff, expresó su enérgico repudio y preocupación ante la oleada de expresiones autoritarias que “intentan coartar la libertad de expresión” a los periodistas independientes Jonatan Viale, Eduardo Feinmann, Jorge Lanata, Alfredo Leuco y Luis Majul.

"Días atrás la censurada fue Viviana Canosa, hoy los ‘escrachados’ por la intolerancia kirchnerista son los Jonatan Viale, los Lanata, los Majul, los Leuco, los Feinmann, y los menciono con sus apellidos haciéndolos representativos de todo un colectivo de periodistas que ejercen dignamente su vocación", planteó el diputado del Pro.

"Hay cada vez más gente que piensa que otros no simplemente hacen mal, sino que son el mismo mal, al que hay que suprimir", explicó Milman.

A través de un comunicado, Milman hizo propias las palabras escritas por el constitucionalista Daniel Sabsay: “No comparto lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho de decirlo", y acotó: “Nunca tan vigente esta frase de Voltaire que deberían leer y releer quienes están empeñados en destruir la libertad de expresión en la Argentina".

"La libertad de expresión es la piedra angular no solo de la democracia sino del progreso", sentenció finalmente.

En el Senado, el radical fueguno Pablo Daniel Blanco presentó un proyecto para repudiar las amenazas realizadas por Roberto Navarro. La iniciativa del senador fueguino fue acompañada por sus pares Víctor Zimmermann; Silvia del Rosario Giaccoppo, Daniel Kroneberger, Mario Fiad, Flavio Fama, Edith Terenzi, Eduardo Vischi, Mariana Juri, Gabriela González Riollo, Juan Carlos Romero, Stella Maris Olalla y María Belén Tapia.

“El pasado 15 de agosto, el periodista de El Destape Radio, Roberto Navarro, profirió duras y amenazantes críticas contra periodistas de LN+ y TN. Dijo que hay que pararlos, que ‘algo hay que hacer con ellos’. ‘Los Viale, los Lanata, los Feinmann, los Majul son los que están generando la violencia. Después pasan al aire los escraches. Yo creo que algo hay que hacer con ellos, algo hay que hacer con Jony Viale, con Majul, Leuco. Algo tenemos que hacer para frenarlos. Algo tenemos que hacer con ellos que están generando este nivel de violencia. Mañana o pasado un loco puede matar a alguien. Deberían tener miedo ellos. Viale debería tener miedo de que algo lo frenara’", sostuvo al aire Navarro.

“Estas declaraciones repudiables nos hablan de un país donde pretende imponerse la intolerancia y no se soporta la diversidad. El periodista Navarro tiene toda la libertad del mundo para informar, pero no para agredir o amedrentar a colegas. Uno de los pilares máximos de la democracia es la diversidad y el respeto hacia quienes piensan distinto. El modelo por el que pregona el señor Navarro es el del pensamiento único, el de la ‘historia oficial’”, afirmó Blanco.

“La democracia que queremos hace del libre ejercicio del periodismo uno de sus pilares institucionales básicos. Sin prensa libre no hay pluralismo, control social del poder ni sano ejercicio de la tolerancia. Cuando un miembro del gobierno o un periodista descalifica a colegas, calla frente a intimidaciones y promueve operaciones de los “sótanos de la democracia” que se comprometió a clausurar, no hace más que fomentar el miedo, intentar forzar silencios y anhelar la censura”.

El que también sumó su repudio fue el diputado nacional (MC) Jorge Enríquez, quien la emprendió contra Roberto Navarro, quien estos días que “algo hay que hacer con ellos”, en referencia a los periodistas Jonatan Viale, Jorge Lanata, Alfredo Leuco, Luis Majul, Eduardo Feinmann y Angel Etchecopar, a los que expresó todo su apoyo, acotando que le recuerdan “una etapa oscura que los argentinos dejamos atrás, son sus palabras las que están llenas de odio”.

Gerardo Morales opinó de “la cintura” de Lousteau

Jonatan Viale le preguntó sobre el apoyo del senador a Facundo Manes y el gobernador jujeño respondió muy picante.

Sobre el final de la entrevista con Gerardo Morales por Radio Rivadavia, el periodista Jonatan Viale lanzó el dardo: “No lo vemos mucho a Lousteau haciendo campaña por (Facundo) Manes, eh…”. Y fiel a su estilo sin vueltas, el gobernador jujeño recogió el guante: “Se lo dije a Facundo eso, se lo dije…”.

“Y sí, lo que pasa es que hay muchos muchachos que bueno, hacen tanta cintura que algún día se les va a quebrar la cintura…”, lanzó el mandatario provincial, que tiene aspiraciones a presidir el partido a partir de fin de año.

Luego continuó: “Porque la verdad que los intereses que tienen -no digo en el mal sentido, intereses políticos, lo que fuera-… Pero hay una fuerte alianza de Lousteau con (Rodríguez) Larreta en la Capital. Y bueno, están un poco incómodos”.

El periodista se tentó por tirar un poco más de la soga, e insistió: “Yo pensé que como son los dos radicales, Lousteau lo iba a bancar un poco más” a Manes, ante lo cual el jujeño añadió: “Y sí, parece que estaría bueno que juegue un poco además tiene a la segunda candidata, que la ha puesto él. Y estaría bueno que juegue un poco, pero bueno, es la incomodidad que te generan los compromisos y los acuerdos que han en la Ciudad… No me meto, pero en definitiva intervienen una estrategia que el radicalismo tiene para fortalecerse en la provincia de Buenos Aires”.

“Pero qué cintura tiene Martín, ¿no?”, concluyó Jonatan Viale, a lo que Morales repuso, contundente: “Bueno, pero algún día se le va a quebrar, si sigue así”.

Legisladores salieron a repudiar al presidente por un retuit contra un periodista

Fue por avalar con un retuit un agravio contra el periodista Jonatan Viale. Alberto Fernández terminó pidiendo disculpas.

Diputados de la oposición repudiaron el polémico retuit que el presidente Alberto Fernández realizó desde su cuenta y que agraviaba al periodista Jonatan Viale.

“El periodismo tiene un rol clave para que la ciudadanía pueda ejercer su derecho a la información. Podemos no coincidir, pero la discriminación nunca es el camino. Para que tengamos una Argentina Unida, necesitamos que el respeto sea la norma. Mi solidaridad con Jonatan Viale”, dijo la diputada nacional Karina Banfi (Buenos Aires), integrante de la Comisión de Libertad de Expresión de la Cámara baja.

El tema estalló cuando el presidente Fernández retuiteó el tuit del periodista Dante López Foresi: “El gordito lechoso dice en A24 que @alferdez ‘se aferra a la cuarentena por las encuestas’. O no entendieron la gravedad de lo que pasa o son muy malas personas. Y no se puede ser buen periodista siendo mala gente’”.

“El presidente, como CFK, humillan periodistas para intentar achicar sus voces críticas destacando la obsecuencia y los elogios. Procura que Jonatan Viale y otros periodistas reemplacen la mirada crítica (ADN del periodismo) por la propaganda cómplice que edita la realidad. Así, sólo se ahonda la grieta cuando se buscan crear enemigos en tiempos de pandemia donde no los hay. Sólo se trata de periodismo Presidente”,  afirmó  Álvaro De Lamadrid (CABA).

El diputado del Pro Waldo Wolff replicó: “Llamó imbécil al surfer, miserables a los empresarios, y ahora válida que desde el periodismo agredan una opinión disidente de @JonatanViale. Presidente usted entiende que es el Presidente, valga la redundancia? Y pide unidad? Sea responsable. Vergüenza”.

Por su parte la diputada nacional Carla Carrizo (CABA) remarcó que “si el slogan del gobierno nacional es Argentina Unida, la reproducción de agresiones al periodista Jonatan Viale desde la cuenta presidencial no contribuye a que ese slogan se transforme en una política, que es lo que el país hoy necesita. Remediarlo, sí ayudaría”.

Pasado el mediodía y ante las duras reacciones desde todos los sectores, el primer mandatario salió a disculparse. “Un error involuntario llevó a que desde esta cuenta se haga un RT sobre una crítica que respeto pero que contenía adjetivaciones que siempre creo que es mejor evitar. Cuando lo advertí en la mañana, elimine ese RT. Lamento si alguien se ha sentido lastimado con ello”, escribió el mandatario, sin mencionar al periodista agraviado.

“Presidente no es prudente que desde su cuenta se avale la descalificación e insulto a nadie, menos a quien tiene una mirada crítica. Si convoca a la unidad nacional hágalo desde los hechos, no desde las palabras. Basta de relato”, agregó Ricardo Buryaile (Formosa).

"En momentos de emergencia la transparencia es más importante que nunca. La libertad de expresión y el disenso, también. La actitud del presidente reproduciendo agravios contra Jonatan Viale, además de discriminatorias, no son propias de quien debe liderar un proceso complejo representando al conjunto. Merecen nuestro profundo repudio y la solidaridad con el periodista que sólo cumple su función", concluyó el diputado Juan Martín (Santa Fe).

López Foresi le respondió al pedido de disculpas presidencial con este tuit: “Lo de #GorditoLechoso corre por mi cuenta. También, que no se puede ser buen periodista siendo mala persona. Gracias por respetar la crítica, presidente”. Pero respecto de las críticas, estuvo lejos de retractarse: “Me llamó @VikiDonda, por denuncias en mi contra que recibió porque puse #GorditoLechoso en un tuit. Aunque no mencioné ningún nombre propio, quiero pedirle disculpas a quienes pueden sentirse ofendidos por el término ‘gordito’. Quizás decir mercenario hubiera sido más apropiado”.

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