En el marco de una complicada sesión, el Senado aprobó en general y postergó hasta la semana próxima el tratamiento en particular del proyecto que reglamenta el régimen de subrogancias para cubrir juzgados vacantes.
La propuesta fue impulsada por el Poder Ejecutivo a raíz de la existencia de 128 juzgados vacantes en todo el país, lo que entorpece el normal funcionamiento de la justicia y la tramitación de las causas. El proyecto no pudo ser votado en particular como consecuencia de la falta de quórum, una situación que se vivió en forma casi constante durante toda la sesión.
La imposibilidad de tratar en forma completa la norma provocó una grave acusación del titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales, el peronista Jorge Yoma, quien denunció la existencia de intereses y presiones corporativas en contra de la propuesta. Por su parte el radical Luis Molinari Romero advirtió sobre la existencia de una "operación aspiradora" para dejar a la sesión sin quórum, aunque no identificó a los autores de la supuesta maniobra.
Los mencionados son los autores del proyecto que finalmente fue votado en general, pero que no obtuvo quórum por parte de los senadores para ser tratado artículo por artículo, pese a que en ese momento había la suficiente cantidad de legisladores en el edificio del Senado.
Durante los breves discursos que precedieron a la votación, el quórum fluctuó entre los 33 y los 37 senadores que son necesarios para aprobar una moción, pese a que en el ámbito del Congreso había 45 legisladores. En cuestión de segundos se votó en general y al pasar al tratamiento en particular no hubo legisladores para discutir la norma, aunque curiosamente cinco minutos después se votó una ley para la promoción de ganado ovino.
Yoma explicó que la sanción de esta ley "es importante para administración de justicia de los ciudadanos más allá de las presiones para que no se trate por parte de personas vinculadas en causas y sectores corporativos de abogados vinculados a la matrícula".
"La Cámara está sufriendo presiones y este tema es de una enorme gravedad institucional; pero a partir de esta sanción ya no serán abogados amigos los que integren las listas de conjueces", agregó.
"En el interior del país hay una clara denegación de justicia; por eso quiero legislar en libertad y no por presiones de intereses espurios", agregó.
Para Yoma y Molinari Romero había sectores que presionaban sobre algunos de sus pares para alejarlos del recinto, y que con esto se perdiera el número necesario de senadores para votar.
Aunque no lo mencionó directamente, el senador riojano se refería a Augusto Alasino, quien había firmado en disidencia el dictamen elaborado a instancia del propio Yoma. Además de Alasino, hubo otros seis senadores peronistas que al momento de la votación se encontraban en el Congreso, pero que no participaron del debate: Alberto Tell, Remo Costanzo, Horacio Zalazar, Daniel Baum, Fernando Cabana y Jorge Martínez Almudevar.
Mientras el tucumano José Carbonell entraba y salía del recinto, el peronista disidente Antonio Cafiero llegó cuando ya se había decidido de palabra postergar para la próxima sesión el tratamiento.
Molinari Romero se manifestaba en contra del "efecto aspiradora" que se daba desde afuera del recinto y expresaba que "si la sesión se queda sin quorum voy a decir toda la verdad".