La versión desmentida oficialmente de que Fernando de la Rúa podría presentar su renuncia sacudió el escenario político argentino, a tal punto que el Gobierno y los principales referentes de la oposición cruzaron incesantes llamados en una jornada de extrema tensión.
Las versiones sobre la renuncia de De la Rúa fueron tan fuertes que incluso en el radicalismo y el PJ circularon los nombres del propio Rozas y del veterano Antonio Cafiero como posibles "presidentes de transición" hasta el llamado a una nueva elección general. Todo esto sin un asidero más firme que el de los rumores.
Quienes hablaban de esto recordaban que de acuerdo con la Ley de Acefalía vigente, en el caso de una eventual renuncia del presidente el titular provisional del Senado debe convocar a una Asamblea Constituyente para que elija al sucesor entre los diputados, los senadores y los gobernadores de provincia.
La crisis social y económica que atraviesa el país también afecta en este marco las chances del oficialismo para las próximas elecciones, y no son pocos en la Alianza quienes consideran que el 15 de octubre -un día después de los comicios- será clave para el Gobierno. Por eso es que advierten que antes de que se llegue a un escenario político extremadamente difícil el Gobierno debería convocar a un "Gabinete de unidad" en el que participen activamente figuras del justicialismo. Una versión reflotada hoy pero que ya tiene un par de meses dando vueltas por los despachos oficiales.
Sin embargo, los gobernadores del PJ se manifiestan reacios a prestar a sus hombres para integrar un Gabinete de esas características y dicen que están más preocupados en evitar que la crisis social les estalle en las manos, como le pasó recientemente al salteño Juan Carlos Romero.
Ante esto, el diputado justicialista Eduardo Camaño atribuyó a "una usina delirante" los rumores, pero agregó que esas versiones "toman entidad" a raíz de declaraciones del gobernador chaqueño, Angel Rozas, y sustuvo que el vocero gubernamental Juan Pablo Baylac "acostumbra a hablar de más".
De este modo, el vicepresidente segundo de la Cámara baja reaccionó a las declaraciones formuladas por Baylac, quien aseguró que algunos dirigentes opositores padecen "declaracionitis, la enfermedad de declarar y declarar para tener protagonismo en los medios".
"Baylac es el caso testigo de declaracionitis", retrucó el legislador justicialista, quien añadió que si en el gobierno hay preocupación por los rumores "deberían cargar las tintas sobre el gobernador del Chaco, Angel Rozas".
A través de un comunicado de prensa, Camaño aseveró que esos rumores "nacen de una usina delirante pero toman entidad a partir de las respuestas de Rozas, que no hacen otra cosa que poner en un cono de sombra el prestigio del gobierno nacional".
Por su lado, el senador nacional por la UCR Leopoldo Moreau consideró hoy que es un "desatino" el rumor que circuló sobre la renuncia de Fernando de la Rúa, y atribuyó la versión a "factores que vienen operando en la inestabilidad y creen que hay que limar la estructura política de la Nación".
Moreau señaló que estos sectores buscarían "imponer sus reglas de juego que desde el punto de vista económico les interesan", por lo que una crisis "les daría un mayor espacio". En declaraciones radiales, el senador opinó que de todos modos "es una barbaridad" esa hipótesis, y señaló que "solo tendería a demostrar el fracaso del sistema político institucional".
El que también hizo declaraciones sobre el tema fue el secretario de Cultura y Medios, Darío Lopérfido, quien antes de ingresar a la Comisión de Comunicaci'on del Senado, afirmó que los rumores sobre una supuesta renuncia del presidente Fernando de la Rúa "son totalmente infundados" y "provienen de irresponsables con afán suicida".
"Esto proviene de gente que le quiere hacer daño al país y busca beneficios políticos, económicos y financieros", afirmó.