Los diputados de la oposición que impulsan la derogación de los poderes especiales delegados al Ejecutivo a pedido del ministro de Economía, Domingo Cavallo, fracasaron en la víspera en su intento de debatir la cuestión por falta de quórum.
El presidente de la Cámara de Diputados, el radical Rafael Pascual anunció a las 18.30 el levantamiento de la sesión especial por falta de quórum, cuando se cumplieron los 30 minutos de espera que marca el reglamento y no se habían reunidos los 129 legisladores necesarios. En ese momento, se encontraban presentes en el recinto 117 legisladores, miembros de las bancadas peronista, del Frepaso, algunos radicales, provinciales y el bloque del ARI quienes promovieron la derogación de las facultades otorgadas a pedido de Cavallo a principio de su gestión.
En el segundo intento de la jornada, los diputados estuvieron al borde de alcanzar el número reglamentario de 129, al conseguir sentar a 117 en sus bancas. Y mucho más cerca estuvieron, con 126 legisladores, cuando se realizó el debate en minoría que presidió el vicepresidente segundo Eduardo Camaño.
Los diputados que impulsaron el debate tampoco pudieron tener los beneficios que existen en otras reuniones del cuerpo. El presidente de la Cámara, el radical Rafael Pascual, aplicó estrictamente el reglamento y levantó la sesión exactamente a los 30 minutos del segundo llamado. Sin escuchar los gritos ni el ruido ensordecer de los diputados golpeando los pupitres de las bancas, Pascual dio por terminado el encuentro y cedió la conducción a Camaño para realizar la sesión minoría, que solo tiene el valor de una declaración política.
Allí, los diputados acordaron insistir hoy en la sesión de tablas con tratar de abrir la discusión sobre la derogación de las facultades especiales de sesiones, pero Camaño advirtió que será difícil porque se necesitan tres cuartos para su habilitación para conseguir el apartamiento y los dos tercios para el tratamiento sobre tablas.
Pascual aclaró que ni hoy ni mañana puede realizarse una sesión especial. Por lo pronto, hoy habrá una reunión de Labor Parlamentaria a las 12 y allí deberán acordar un temario para debatir a la tarde, entre los que se encuentran el proyecto para convertir en coparticipable el impuesto al cheque, que cuenta con la sanción del Senado.
El segundo intento contó con la presencia de mas de 70 peronistas -aunque algunos llegaron cuando ha se había frustrado la sesión como Ramón Puerta-, una docena de frepasistas, una quincena del ARI, un par de provinciales y una docena de radicales, en su mayoría militantes del alfonsinismo.
Los radicales que decidieron concurrir al recinto fueron Margarita Stolbizer, Eduardo Santín, Carlos Iparraguirre, Marta Di Leo, Mabel Marelli, Miriam Curletti, Maria Soda, Ricardo Vázquez, María Herzovich y Alicia Colucigno.
Mientras se procuraba formar quórum había una cincuentena de radicales reunidos en la presidencia de la Cámara para ingresar en forma inmediata al recinto de sesiones, a fin de impedir que tuvieran los dos tercios necesarios para habilitar el debate.
Los frepasistas que estuvieron en sus bancas fueron María América González, Alejandro Peyrou, Irma Parentella, Bárbara Espíndola, Atilio Tazzioli, Carlos Raimundi, María Barbagelatta, Ricardo Giustiniani, Rafael Flores, Isabel Foco, Federico Soñez, y Ricardo Vago.
Por su parte, el presidente del bloque del Frepaso, Dario Alessandro convocó a una reunión de su bancada para mañana a las 11, donde se resolverá que todo el conjunto de esa fuerza política vote en contra de los superpoderes, según informaron voceros parlamentarios.
El peronismo aportó 70 diputados pero tuvo notorias ausencias, como la de los bonaerenses Hilda "Chiche" de Duhalde, Jorge Remes Lenicov, José Pampuro, Osvaldo Rial, Claudio Sebastiani, Dulce Granados, Alberto Pierri, Maria Falbo, Rodolfo Frigeri -con un problema familiar- y los formoseños Diego Gorvein y Marta Meza.
Durante la sesión en minoría, el justicialista Marcelo López Arias abrió un debate sobre si se podía sesionar cuando el Pascual levantó la sesión, con el argumento de que "se debe interpretar el artículo 228 del reglamento, que habla sobre las situaciones que registran diferencias entre la presidencia y el resto de los diputados".
Esta teoría fue desechada por Elisa Carrió, quien señaló que "reglamentariamente la sesión ha caído" y si se quisiera hacer otra "lo que único que se generaría es dictar una ley que pueda ser nula", por lo que "ahora se sabe que en la próxima sesión hay que estar a tiempo".
En protesta por la decisión de Pascual también se manifestó la diputada del Frepaso María América González, quien propuso convocar a sesión especial para hoy.
El demócrata progresista Alberto Natale destacó que para que "haya seriedad y responsabilidad en las decisiones del Congreso sugiero que una vez que nos hayamos retirado de este recinto acordemos los mecanismos para que no forcemos decisiones".
La única voz radical que se alzó en el recinto fue la de Margarita Stolbizer (Buenos Aires), quien recordó que cuando se aprobó la delegación de poderes, acompañó con su voto la sanción de la ley y admitió "la defraudación que significó de la voluntad política de esta cámara".
En tanto, el frepasista Peyrou manifestó que se sentía "avergonzado de la actitud de la Cámara" y consideró "imposible resolver los temas políticos de manera administrativo". "No tengo claro cual es la solución, pero de la misma manera que estuve hoy a las 15, voy a estar mañana o el que día que haga falta".