La presidencia del Senado dispuso el despido de 216 agentes transitorios en el marco de la reestructuración del cuerpo, que se completará hoy con la presentación formal del trabajo que concluyó la Comisión de Reforma del Senado.
El Senado giró los telegramas de cesantía laboral de 185 empleados transitorios y de 31 contratados, cuyos vínculos habían vencido el pasado 10 de diciembre, pero que merced al padrinazgo de algunos senadores o políticos habían conseguido la continuidad en el trabajo. Esto provocó el reclamo del gremio de empleados legislativos que reclamaron en la puerta del despecho de Juan Carlos Maqueda, mientras en un salón contiguo la comisión de Reforma culminaba el trabajo que inició hace dos meses y que mañana será presentado a la presidencia.
En la lista de desafectados figura Margarita Ronco, la histórica secretaria del ex presidente Raúl Alfonsín, además de familiares directos de ex legisladores, funcionarios y jueces. Los despidos y la inminencia de un achicamiento de gastos provocó la movilización de la Asociación del Personal Legislativo, que ayer realizó una asamblea en el primer piso del Senado, a escasos metros del lugar donde se encontraban reunidos los integrantes de la comisión especial.
El grupo que elaboró el proyecto de reducción de gastos estuvo integrado por el representante de Fuerza Republicana, Pablo Walater; los peronistas José Alperovich, Nélida Martín y María Perceval; y los radicales Miryam Curletti y Gerardo Morales.
La propuesta, según trascendió de fuentes legislativas, contempla la donación a organismos sociales y de bien público de los 45 vehículos con que cuenta actualmente la Cámara alta, y la eliminación de la partida de un millón de medio de pesos que el año pasado se gastaron en combustible y mantenimiento.
La idea de los legisladores es reducir de 128 a 100 millones el presupuesto anual del Senado y para ello plantean la venta de por los menos diez de los quince inmuebles de su propiedad, además de una sustancial rebaja en el gasto de personal transitorio y en las dietas de los senadores.
El proyecto prevé, además, una sustancial rebaja en los gastos por pasajes aéreos, que en el 2001 alcanzaron 4,5 millones de pesos y ahora se fijarían en 3,5 millones.
Además, se fijará un mecanismo para que las reuniones de comisión sean abiertas, para reducir en aproximadamente un 30 por ciento los pasajes otorgados a los senadores y para que los mismos sólo puedan ser cobrados por aquellos que viven a más de 200 kilómetros del Congreso.