El Senado modificó la ley de acefalía para permitir que el presidente elegido en las próximas elecciones asuma su mandato el 25 de mayo y que luego, el 10 de diciembre, inicie el período constitucional de cuatro años, sin que estas variantes impliquen la proscripción de ningún candidato.
Tras el fracaso de la sesión en la jornada de ayer, por falta de quórum, y la demora de cuatro horas en el inicio previsto originalmente para las 16, el Senado comenzó a debatir otro de los proyectos que integra el paquete de medidas electorales reclamado por el gobierno.
Las diferentes posturas sobre la fecha en que se debía dar por iniciado el mandato del presidente electo en los próximos comicios motivó que se adujeran diferentes hipótesis de inconstitucionalidad sobre cada una de ellas.
Ese artículo establece que "el presidente y vicepresidente duran en sus funciones el término de cuatro años y podrán ser reelegidos o sucederse recíprocamente por un sólo período consecutivo. Si han sido reelectos o se han sucedido recíprocamente no pueden ser elegidos para ninguno de ambos cargos, sino con el intervalo de un período". Justamente, el problema de Menem era que como dejó el poder el 10 de diciembre de 1999 no podía volver a la Casa Rosada sino hasta el 10 de diciembre del 2003, en caso de triunfar en las elecciones generales convocadas para el 27 de abril.
Pero este impedimento de Menem fue zanjado finalmente por un acuerdo de los bloques del Senado y de Diputados, lo que permitió destrabar las arduas negociaciones que se mantuvieron durante toda la jornada.
El acuerdo vio la luz en el bloque radical de la Cámara alta, donde se reunieron los justicialistas José Luis Gioja, Cristina Fernández de Kirchner, Jorge Yoma; los radicales Carlos Maestro y (el diputado) Horacio Pernasetti; y los provinciales Ricardo Gómez Diez y Alberto Natale, entre otros.
Así las cosas, el próximo presidente ejercerá un mandato de cuatro años, seis meses y 15 días, entre el 25 de mayo del 2003 y el 10 de diciembre del 2007.
El acuerdo llegó tras duras negociaciones que tuvieron como eje al bloque justicialista, cuyos integrantes mantuvieron durante buena parte de la jornada disidencias sobre el texto de modificación de la Ley de Acefalía.
Es que sobre todo el menemismo buscó asegurarse que esta modificación a la Ley de Acefalía no sea pasible luego de presentaciones judiciales que reclamen su inconstitucionalidad. Esta misma cuestión había trabado ayer el debate del Senado sobre la modificación que los legisladores deben introducir a la Ley de Acefalía porque Duhalde renunciará el 25 de mayo y el próximo período presidencial comenzará recién el 10 de diciembre del 2003.