El Ministro del Interior, Jorge Matzkin defendió ante los senadores el accionar del gobierno nacional y repartió culpas de los incidentes del 2 de marzo en Catamarca, que llevó a la suspensión de los comicios.
Matzkin justificó el accionar del Ejecutivo en el artículo 122 de la Constitución Nacional que afirma que los gobiernos provinciales "eligen sus gobernadores, sus legisladores y demás funcionarios de provincia, sin intervención del Gobierno Federal".
Matzkin dijo a los senadores que evalúan la conducta de su par, Luis Barrionuevo, que en el frustrado proceso electoral catamarqueño existió un desdoblamiento "entre la legalidad y la legitimidad", que culminó en los episodios de violencia que determinaron la suspensión del comicio.
El ministro recordó ante la comisión que antes de la elección existía en Catamarca un clima de "gran tensión" que "hacía imposible hablar y ser escuchado". También señaló que le sugirió personalmente al gobernador catamarqueño Oscar Castillo que postergara la elección, con el fin de superar "el problema político" y posibilitar que "convergiera lo legal con lo legítimo".
Matzkin insistió ante los senadores que evalúan la conducta de Barrionuevo en los conceptos de "legalidad" y "legitimidad" que -a su juicio- no marcharon de consuno en el proceso electoral de Catamarca.
Matzkin acusó implícitamente al gobierno del Frente Cívico y Social de Catamarca por la suspensión del comicio del 2 de este mes, al señalar ante la Comisión de Asuntos Constitucionales que "si se resta participación electoral a un sector importante de la sociedad, hay algo que no cierra".
Por otro lado el ministro diferenció los conceptos de "legalidad" y "legitimidad", este último -según Matzkin- ligado al concepto político de participación popular. "Cuando un importante sector de la población no participa de las elecciones, esto es inevitablemente una fuente de conflicto", destaco y asimismo sostuvo que "los desmanes son la consecuencia final de todo un proceso".
Con respecto a la responsabilidad del senador Luis Barrionuevo en los desmanes que llevaron a la suspensión de los comicios catamarqueños, Matzkin aclaro que "no tenemos informes de que haya incitado a la violencia".
Sobre la participación en los incidentes de personas afines al líder gastronómico, ajenas a la provincia, el ministro del Interior afirmo que "no tenemos conocimiento de que haya habido gente de otro lado".
La sesión de ayer pareció inclinar una tanto la balanza en favor del senador cuestionado, ya que todos los testigos y el propio ministro del Interior derivaron en sus testimonios hacia las responsabilidades del gobierno en el proceso que desembocó en los sucesos de violencia que impidieron el acto comicial.
Antes que Matzkin había declarado ante la comisión el candidato a gobernador por la coalición ARI-Fregen, Rubén Manzi, quien también acusó al gobierno del Frente Cívico y al senador Barrionuevo de tener "responsabilidades políticas" en los sucesos que culminaron con la suspensión de la elección. Manzi fue propuesto como testigo por Barrionuevo, pero aclaró ante los senadores: "No me siento testigo de parte, sino del pueblo de Catamarca, ya que considero que Barrionuevo alentó un hecho bochornoso, en el marco de un proceso bochornoso".
El candidato de la tercera fuerza condenó el "empecinamiento de Barrionuevo" en ser candidato y consideró "peligrosa la extrema judicialización del proceso electoral propiciada por el gobierno provincial", como así también "la prédica" del frustrado candidato justicialista.
Manzi rechazó el argumento de la "proscripción" porque "la Constitución no proscribe, sino que establece dos condiciones para la candidatura: edad y residencia". Sin embargo, condenó al gobierno del Frente Cívico al señalar que "debió haberse realizado una presentación preventiva durante la interna justicialista, pero no se hizo porque hubo una especulación política por parte del gobierno provincial".
El candidato del ARI denunció además que la justicia electoral planeó "una estafa" a los electores peronistas, ya que el juez electoral Luis Cerda le comentó la noche anterior al comicio que había ordenado que las boletas del PJ estuvieran en los cuartos oscuros, pese a que los eventuales votos serían luego declarados nulos porque la boleta no estaba oficializada en su totalidad.
El testimonio de Manzi estuvo precedido por el que prestó ante la comisión el candidato justicialista a intendente de San Fernando del Valle de Catamarca, Hugo Argerich, quién negó que hubiera presenciado actos de violencia e insistió en la estrategia defensista de Barrionuevo en el sentido de que "todo el Partido Justicialista estaba proscripto en Catamarca".
La reunión que concluyó con el testimonio de Matzkin sobre el proceso vivido en Catamarca se inició con un incidente protagonizado por el apoderado de Barrionuevo y vicepresidente del PJ catamarqueño, Jorge Moreno, quien se negó a confirmarle al radical Raúl Baglini que el juez federal "ad hoc" Ricardo Moreno, es su hermano. El magistrado había dictado una resolución en favor de la habilitación de Barrionuevo, luego que el candidato justicialista realizara una presentación en el juzgado del hermano del vicepresidente del partido justicialista a nivel provincial.
El senador Eduardo Menem protestó por la pretensión de Baglini de que Moreno confirmara el parentezco como si fuera un testigo, sin que se lo hubiera citado para ello.
"Pídale un ADN", gritó el riojano enojado por la insistencia de Baglini que era apoyada por la presidente de la Comisión, Cristina Fernández de Kirchner.
Al margen de estas cuestiones, la senadora justicialista Liliana Negre consideró que existen "evidencias" suficientes para expulsar a su par, y rechazó que el bloque oficialista adopte una posición unificada para proteger al legislador catamarqueño. "No puede un senador de la Nación festejar la escandalosa frustración de un hecho electoral", enfatizó Negre de Alonso, alineada con el candidato presidencial y ex gobernador Adolfo Rodríguez Saá.
La legisladora puntana consideró que la actitud de Barrionuevo fue una especie de "festejo porque no hubo elecciones, porque se quemaron las urnas y le pegamos a los presidentas de mesa para arrebatarlas".
En declaraciones radiales, Negre sostuvo que "el hecho escandaloso, vergonzoso y absolutamente repudiable de la frustración de un proceso electoral tiene que tener un responsable".