Los peronistas bonaerenses Eduardo Camaño y José Díaz Bancalari parecen tener allanado el camino para conseguir su relección desde diciembre como titular de la Cámara de Diputados y del bloque de diputados del PJ.
De esta manera, Camaño conseguirá una segunda reelección como máxima autoridad de la Cámara baja, mientras que Díaz Bancalari renovará sus títulos a frente de la bancada que conduce desde principios de mayo, es decir, pocos días antes de la asunción del presidente Néstor Kirchner.
Fuentes justicialistas aseguraron que "ya está decidida la reelección de Camaño y Díaz Bancalari" y reconocieron que la pelea por los espacios de poder interno se darán tanto en la mesa de conducción como en el reparto de las comisiones, en especial, de aquellos que manejan los temas centrales.
Tanto los voceros del duhaldismo como los del Grupo Talcahuano señalaron que estos puestos ya están definidos, pero que ahora se avanzará lentamente en las conversaciones sobre el resto de la integración de la mesa y más adelante sobre las comisiones.
Los argumentos expuestos para cada reelección son que, en el caso de Camaño, es un gran negociador interno y con la oposición y esto facilita la sanción de leyes del Poder Ejecutivo y, en el de Díaz Bancalari, que pudo conducir una bancada que venía de una fuerte crisis por la interna presidencial del PJ. Ahora para el oficialismo es esencial tener un bloque cohesionado teniendo en cuenta que pasará a ser mayoría desde el 10 de diciembre -se estima que tendrá unos 135 legisladores-, lo cual le debería permitir sancionar los proyectos sin recurrir a la oposición.
En este contexto, Díaz Bancalari empezó algunas conversaciones con los diputados de las diferentes corrientes internas para integrar a todos los sectores en la mesa de conducción de 16 miembros y ya estaría decidido que el kirchnerista santafesino Julio Gutiérrez, del Grupo Talcahuano, ocupe una vicepresidencia.
También le pedirán al duhaldismo, al menemismo y a los "sin techo" -aquellos diputados de provincias con gobierno opositor- que propongan los representantes que tendrán en la conducción, con la única condición de que se trata hombres que respalden al Ejecutivo nacional.
De todos modos, la discusión central se dará por las presidencias de las comisiones y aquí no será fácil la distribución dado que está en marcha una iniciativa promovida por Camaño para reducir a la mitad el número de organismos asesores del cuerpo.
Sobre este punto hay diferentes visiones: mientras Camaño es un defensor acérrimo de esta reducción de comisiones, otros diputados de PJ no confían en que sirva para agilizar la tarea legislativa, y recuerdan que los directores de esos organismos tienen estabilidad laboral.
Mientras avanzan las discusiones sobre este tema ya empiezan a correr nombres para las comisiones más estratégicas y, en ese sentido, se sabe que para Presupuesto -una de la más importantes- hay varios apellidos en danza.
Por un lado, algunas fuentes aseguran que continuará el jujeño Carlos Snopek, y otros voceros señalan que hay conversaciones para que vuelva a esa comisión el santafesino Oscar Lamberto, quien en septiembre fue electo diputado y volverá a la Cámara que dejó para ser senador hace dos años atrás.
Otra comisión muy requerida es la de Asuntos Constitucionales, donde prodría producirse una vacante si el salteño Juan Manuel Urtubey integra la mesa de conducción. Es que la idea de Díaz Bancalari es que los presidentes de esos cuerpos no estén en la mesa de conducción y viceversa.