Las diferencias internas evidenciadas la última semana en el Senado obligarán al justicialismo a establecer un acuerdo en ambas cámaras para evitar que la situación continúe paralizando la actividad en el Congreso e impida la sanción de leyes claves para el gobierno.
Si bien el conflicto se había instalado en primer momento en Diputados por la disputa entre duhaldistas y kirchneristas, las diferencias parecieron trasladarse luego al Senado, donde la aprobación del proyecto de desagravio a Eduardo Duhalde, en la sesión del pasado miércoles, la dejó en evidencia.
Al día siguiente, el duhaldismo tuvo también en Diputados el respaldo al ex presidente de la mano de un proyecto impulsado por el justicialista bonaerense Domingo Vitale, aunque esta iniciativa, según fuentes partidarias, no tendría la misma suerte que el del Senado y podría quedar solamente en una señal política. Es que el Senado se había convertido, desde el inicio del gobierno de Kirchner, en un cuerpo aliado y expeditivo a la hora de aprobar las iniciativas enviadas por el Ejecutivo. Lo contrario de lo que sucedía en Diputados, que nunca dio garantías de que esas iniciativas tuvieran rápido tratamiento.
Esas diferencias existentes en el seno del mayoritario bloque peronista del Senado se manifestaron en la actividad de la Cámara alta, a partir de la demora en el debate de proyectos como el de Responsabilidad Fiscal y el pliego de Carmen Argibay para ingresar a la Corte Suprema.
En este sentido, el presidente de la Comisión de Acuerdos, Jorge Yoma, confía en que el proyecto pueda ser tratado en la sesión del miércoles, para lo que resulta fundamental el apoyo del bloque radical.
Las autoridades del bloque peronista confían más en este acuerdo con la oposición que en el consenso que pueda surgir de la reunión de bloque del martes a la noche, en la que además se volverá a debatir la postura frente al proyecto de Responsabilidad Fiscal.
Esa reunión será el primer encuentro que formalmente tendrán los 41 senadores del PJ después de la aprobación unánime del proyecto de desagravio a Duhalde, por los ataques que había recibido de Luis D'Elía.
Desde la presidencia del bloque intentarán mostrarle como positivo al gobierno que el proyecto que finalmente se votó en el recinto es de menor tenor que el que originalmente pensaban aprobar algunos de los senadores más críticos de la gestión.
El presidente de la bancada, Miguel Pichetto, justificó el proyecto con poco entusiasmo al pedir su votación en el recinto, y dos días después -el viernes- continuó intentando aclarar que "no se puede interpretar esta declaración como un mensaje opuesto al gobierno".