Con el peso de todos sus diputados, que superan la centena, el bloque del PJ evitó que se traten en el recinto los proyectos que pedían la interpelación del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y la creación de una comisión investigadora para seguir el escándalo de Southern Winds.
En la primera sesión del 123 período ordinario, los diputados kirchneristas y duhaldistas no dieron los votos para que se pudiera incluir en el temario del debate los proyectos que reclamaban -por distintos caminos- la obtención de información sobre el caso de narcotráfico de la Argentina a España.
Sucede que los temas que no fueron incluidos en el temario durante la reunión de la comisión de Labor Parlamentaria -donde los jefes de todas las bancadas acuerdan el listado de los proyectos a tratar- deben reunir lo dos tercios de los votos de los diputados presentes para ser analizados.
En la primera sesión ordinaria del año, el justicialismo logró descomprimir la ofensiva de la oposición y retomar de esa forma la actividad de la Cámara baja que había quedado paralizada hace 15 días por la polémica generada en el Congreso por el caso del envío de las valijas con drogas a España, a través de la empresa SW.
El planteo de la oposición quedó finalmente desestimado cuando el PJ logró imponer su mayoría para evitar que prosperen los proyectos impulsados por la oposición -encabezada por el radicalismo- que solicitaban la interpelación en el recinto del jefe de Gabinete, por ese caso.
La estrategia del justicialismo para destrabar la actividad legislativa -que esta noche seguía en al recinto- incluyó la realización de una sesión especial cerca del mediodía, que logró juntar quórum con los provinciales y transversales con la sola misión de fijar hora y fecha de los días de deliberación que tendrá este cuerpo parlamentario.
Posteriormente, la oposición volvió a insistir con su ofensiva y realizó una sesión especial que, al igual que la semana pasada, deliberó en minoría con la presencia de 76 legisladores pertenecientes al radicalismo, el socialismo, el ARI, la Izquierda, y algunos referentes de centroderecha.
Luego de ese plenario, que sirvió de catarsis para la oposición, el titular de la Cámara de Diputados, Eduardo Camaño, convocó a la reunión de Labor Parlamentaria, donde continuaron las negociaciones con la oposición para descomprimir la ofensiva y acordar el temario de la sesión ordinaria.
Allí se decidió incluir el tratamiento sobre tablas del proyecto que exime de impuestos a la importación de gasoil por cuatro meses para suplir la falta de ese fluído para levantar la cosecha gruesa, que requería los dos tercios de los presentes para su aprobación ya que no cumplía con los tiempos reglamentarios.
El temario acordado contemplaba además el debate de los proyectos que ratifican los convenios internacionales contra el terrorismo y que el canciller Rafael Bielsa pidió especialmente que se debata en la cámara baja.
Finalmente, el PJ logró juntar nuevamente quórum con el respaldo de los diputados provinciales y la centroderecha para iniciar la sesión ordinaria y una vez iniciado el plenario, el resto de los bloques, encabezados por el radicalismo, bajaron al recinto para participar del debate.