La Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado, que preside la primera dama Cristina Kirchner, tratará hoy un proyecto para regular el uso por parte del Poder Ejecutivo de los decretos de necesidad y urgencia.
Hasta ahora, el Gobierno del presidente Néstor Kirchner se había negado a discutir la regulación del uso de los decretos, una obligación incluida en la Constitución de 1994.
La utilización de las "leyes provisionales" por parte del Poder Ejecutivo para "saltear" al Congreso no es una novedad en la historia política del país. No obstante, con el paso del tiempo esta tendencia se agravó: entre 1853 y 1983 más de una veintena de presidentes constitucionales dictaron sólo 18 decretos.
En cambio, desde que llegó a la Casa Rosada en 2003, Kirchner firmó alrededor de 169 decretos.
Para controlar el uso de esta herramienta, la Constitución de 1994 dispuso la creación en el ámbito del Parlamento de una Comisión Bicameral para controlar y ratificar los decretos, pero nunca se discutió su conformación hasta ahora.
A partir de las 18, la Comisión de Asuntos Constitucionales discutirá la reglamentación del uso de los decretos sobre la base de dos propuestas: la del oficialismo y otra de la oposición.
Aunque coinciden en varios artículos, las propuestas difieren en la principal cuestión: si el silencio del Congreso convalida o no los decretos que dicte el Poder Ejecutivo.
El jefe del bloque de senadores del Frente para la Victoria-PJ, Miguel Angel Pichetto, presentó un proyecto que en su artículo 26 establece que si el Congreso "no se expide sobre la validez de los decretos en un plazo de 60 días", se entiende que existe una aprobación del decreto.
Pero el titular de la UCR, Ernesto Sanz, presentó otra iniciativa diametralmente opuesta: si el Congreso no se expide en el plazo de 30 días, el decreto dejará de tener vigencia.