Por Eduardo De Bernardi*
Con el proceso iniciado para confeccionar un Proyecto para la Nueva Ley de Educación, se avanza en el camino al mejoramiento de las condiciones de enseñar y aprender para garantizar la apropiación del conocimiento para todos. En ese sentido, debemos valorar que la gestión actual de gobierno ha interpretado el consenso social de abrazar definitivamente un proyecto educativo transformador que nos permita volver a ser la Argentina del ascenso social.
Para ello es preciso generar la participación de toda la comunidad educativa, y no educativa, para terminar de una vez por todas con los embates sufridos en los últimos años, donde las políticas de signo neoliberal han dejado una educación empobrecida y con muchas dificultades de articulación.
Con la apertura a debatir una Nueva Ley de Educación, todas y cada una de las partes interesadas han podido hacer que este proceso de reformulación los cuente como protagonistas, dando por tierra la sanción que fuera dada a la Ley Federal de Educación, bajo un sentido considerado por varios especialistas como antidemocrática.
Financiamiento Educativo
Un punto muy importante de la Ley de Financiamiento Educativo, radica en que se prevé para los próximos cinco años más de diez millones de pesos a incorporarse al presupuesto educativo, generando un piso de recursos que dará sustento a una transformación que tendrá como eje el derecho a una educación para todos, a lo largo de toda la vida; y al Estado como principal responsable de garantizar el ejercicio de ese derecho.
Hoy nuestro país se encuentra en el puesto sesenta y siete de inversión educativa en el mundo, con una inversión del 4,3% de nuestro PBI; con lo cual se proyecta un aumento paulatino del Presupuesto Educativo hasta alcanzar el 6% del PBI, para el aniversario del segundo centenario de la Revolución de Mayo, con lo que nos colocaríamos entre los 25 países que más invierten en el área de educación.
Igualdad de oportunidades y obligatoriedad de la escuela media
La voluntad del Ejecutivo Nacional es apuntar a que la Ley incluya "algunos ejes" como "la igualdad de oportunidades en todo el país y el avance en la obligatoriedad hacia la escuela media.
Entre otros aspectos, esta iniciativa procura mejorar las condiciones para que los chicos de 0 a 4 años puedan ir a la escuela. Por otro lado tiende a mejorar la capacitación de los docentes, así como también propende llevar a cabo los cambios que tengan que ver con la incorporación de una segunda lengua y de nuevas tecnologías.
Con este proceso iniciado debemos poner nuestra meta en definir la educación y conocimientos que necesitamos para desarrollar la cultura, arte y ciencia, para que nuestros niños lleguen a estar preparados para insertarse sin inconvenientes en un mundo cada vez mas globalizado.
En ese sentido con el Nuevo Proyecto de Reforma de la Ley de Educación, nos encaminamos a revivir la premisa de que los únicos privilegiados son los niños, que no representan otra cosa que el futuro de una Nación, de un Pueblo.
Conclusiones de la Primera y Segunda Jornada
En la primera jornada, miles de docentes, padres y alumnos discutieron los lineamientos de la futura norma que este Gobierno espera redactar en agosto, pero con el aporte de los diferentes sectores involucrados.
Al realizarse la segunda jornada de análisis del Proyecto de la Nueva Ley de Educación, en todas las provincias de nuestro país, se discutió sobre el futuro de la educación, sobre los aspectos del sistema educativo que están fallando y sobre cuáles son los que falta transformar para que los chicos aprendan lo que la escuela promete enseñarle. En estos temas trabajaron más de setecientos cincuenta mil docentes que discutieron cómo mejorar la educación, transformando estas jornadas en un hecho histórico.
Para fines de julio serán procesados los resultados de estos debates que se desarrollaron en la totalidad de las provincias y en la Capital Federal, para elaborar un "primer borrador" de los ejes principales de la norma que reemplazará a la sancionada en 1993.
A ese borrador se le sumarán, además, las conclusiones de las entrevistas que el Ministerio de Educación impulsó con más de cien organizaciones y los resultados de la encuesta que consulto a la sociedad acerca de la reforma educativa.
De cara al futuro
El 2006 será el año del debate de la Ley Federal de Educación, en sus diversos aspectos pedagógicos y curriculares y con la amplia participación de toda la sociedad estamos comenzando a poner los pilares fundamentales para que las propuesta superadoras dejen de ser el sueño postergado de miles de argentinos y, de una vez por todas, podamos consolidar una nueva base social de transformación para nuevo paradigma en educación.
Con este hecho altamente significativo en la construcción colectiva de los argentinos y con la participación de todos los actores sociales que vienen a proponer un debate profundo para una nueva norma que refleje ampliamente que el cambió de modelo de país, requiere inexorablemente, un nuevo proyecto educativo.
Hoy, nuevamente los argentinos miramos hacia adelante, al Futuro, porque un Proyecto de Educación define el futuro de una Nación.
El nuevo siglo nos encuentra con el sueño de alcanzar una Patria cada día mejor, con igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos y fortaleciendo un modelo nacional con la justicia y la solidaridad como principios rectores.
* De Bernardi es diputado nacional por el FpV-Chubut