El ministro de Trabajo de la Nación, Carlos Tomada, llamó a la "participación de los trabajadores en la gestión de la prevención", en los albores de la discusión de una reforma de la Ley de Riesgos de Trabajo que el Poder Ejecutivo Nacional está por enviar en las próximas semanas al Congreso de la Nación.
"Aquellos lineamientos que a esta altura de las circunstancias parecen indiscutibles, no sólo porque su base objetiva provoca perplejidad sino porque también toda pretensión de que se los evite o resigne nos alejaría de nuestra misión como gobierno y como ciudadanos, como es la de procurar el bienestar general con salud y dignidad", sostuvo Tomada, al inaugurar una jornada de reflexión y análisis en el Congreso de la Nación sobre salud y seguridad en el trabajo, en vísperas de la discusión de la reforma de la Ley de Riegos del Trabajo.
Tomada abrió la jornada refiriéndose "concretamente a la participación de los trabajadores en la gestión de la prevención", y sostuvo que "estamos ciertos y claros que anualmente el 6 por ciento de la población ocupada y registrada tiene algún tipo de problema en la salud derivado del trabajo".
"Eso implica que se afecta a los trabajadores, a su futuro y a su familia, y por otro lado se afecta la capacidad productiva y se disminuyen las tecnificaciones existentes", señaló el ministro.
El funcionario también puntualizó que "los derechos laborales son derechos humanos y que todos los trabajadores como sus representantes tienen derechos, así como los empleadores y las autoridades competentes que deben vigilar para que estos derechos sean cumplidos".
Tras las palabras de Tomada, el presidente de la Comisión del Trabajo del Senado nacional, Gerardo Morales (UCR-Jujuy), señaló que "este encuentro que lleva como título La Participación de los Trabajadores en la Gestión de la Prevención, organizado por las comisiones de Trabajo de Diputados y del Senado, se logra por el impulso fundamental del Ministerio de Trabajo".
Por su parte, Héctor Verón, Superintendente de Riesgos de Trabajo, dijo que una de sus "ambiciones era modificar el sistema argentino".
Al hacer referencia a que había que volver a discutir la prevención, Verón sostuvo que "sencillamente porque está harto demostrado en todo el mundo que los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales son un producto de malas condiciones de trabajo, y son evitables en la medida que se proteja y resguarde la salud de la población trabajadora".
El encuentro se llevó a cabo durante todo el día en el Salón Manuel Belgrano del edificio anexo del Senado de la Nación, que resultó pequeño para lo exitosa de la convocatoria de profesionales, sindicalistas y representantes empresarios, interesados en participar de los debates.
Del debate también participó el diputado Héctor Recalde (FpV-Buenos Aires), quien recalcó que "el bien jurídico a tutelar es la integridad psicofísica de los trabajadores, no el fin de lucro".
"La ley que afortunadamente vamos a derogar nació con la flexibilización laboral que había surgido en la propia dictadura de 1976, y se profundizó en la década del '90. El desafío entonces es una nueva ley que haga innecesaria la vía jurídica y que sea de neto corte preventivo", remarcó Recalde.
Por su parte, la representante regional de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la mexicana Valentina Forastieri, sostuvo que "la principal obligación en la prevención de los accidentes es de las empresas".