El diputado radical Alfredo Cornejo, uno de los referentes de los denominados “radicales K” en la Cámara baja, calificó de “gorila” la posición del presidente del partido, su colega y comprovinciano, Roberto Iglesias, al tiempo que sostuvo que la Convención Radical celebrada en Rosario promovió la fractura del partido.
El legislador mendocino aventuró que la posibilidad de que la fractura partidaria se traslade al seno del bloque en la Cámara baja dependerá de que las autoridades del mismo “sepan llevar con ecuanimidad estas posiciones plurales y diversas que hay en el radicalismo”. En tal sentido y durante una entrevista realizada en el programa Parlamentario TV, que se emite por el Canal Metro, advirtió que “exigir sanciones disciplinarias y una disciplina orgánica en un sistema de partidos que se ha caído, como cayó en el 2001, está viviendo en las nubes o está especulando con esa situación para quedarse con un partido muy minúsculo”.
“No avisoro hoy día una división del bloque en la medida que se nos dén las garantías de pluralidad y de disenso”, aclaró Cornejo.
Respecto a lo resuelto por la Convención radical, advirtió que la misma “no ha hecho más que hacer las cosas mucho más difícil. La Convención de las autoridades formales en Rosario lo que ha hecho es promover una fractura del radicalismo”, enfatizó, destacando que ese cuerpo “carece de legitimidad”.
Para Cornejo, “el capital político de la UCR es ni más ni menos que sus gobernadores y sus intendentes”, y en tal sentido destacó que “cinco de sus seis gobernadores, más 185 de sus intendentes, entre ellos de las ciudades más importantes, más de 400 concejales y más de 200 legisladores provinciales, se reunieron en Vicente López y dijeron que estaban abiertos a una concertación con el gobierno del presidente Kirchner”. Como contrapartida, destacó que la Convención de Rosario emitió una resolución y un documento en donde dice estar abierta a cualquier tipo de alianzas con cualquier sector, no excluyó ni a Macri, ni a Patti, ni a Bussi, pero sí excluyó al presidente Kirchner...”.
“Si esa convención ha tomado esa decisión, es evidente que está promoviendo la fractura del radicalismo y está intentando que sus líderes más importantes, los que han sido legitimados con el voto popular, se queden afuera de esa reconstitución del radicalismo nacional”.
Cuestionado respecto a la reciente visita del presidente Kirchner en su provincia, Mendoza, desde cuyo palco disparó duramente contra la conducción radical, Cornejo sostuvo que esas críticas no le molestaron, sosteniendo que “a quienes no tuvimos nada que ver con la traición a la voluntad popular que fue la Alianza UCR-Frepaso, donde propusimos hacer cosas que luego en el gobierno no hicimos, no tiene porqué darnos vergüenza. Al contrario, quienes debieran hacer esa autocrítica son quienes la conformaron y luego ejecutaron un programa totalmente diferente de lo que habíamos ofrecido a la ciudadanía”.
Cornejo elogió luego al primer mandatario, de quien dijo que “se ha puesto en una posición mucho más allá del peronismo, ha entendido que la Argentina es mucho más plural que el peronismo y en ese sentido creo que es un gran aliciente para la reconstrucción de la Argentina y el sistema de partidos”.
El legislador mendocino admitió que “el presidente Kirchner está desarrollando muchas de las cosas que la alianza UCR-Frepaso propuso en el 99 y no llevó a cabo”, y puso como ejemplo la política económica actual, que a su juicio “torció el rumbo que traíamos en la década del 90”.
Cornejo relativizó la posibilidad de que el gobernador mendocino Julio Cobos se convierta en compañero de fórmula de Néstor Kirchner el próximo año, por cuanto eso recién “se verá en el 2007”, señaló. “Una de las características del radicalismo que está gobernando y también de los radicales que quieren gobernar, no que hacen esfuerzo por ser oposición solamente, es que queremos priorizar nuestras gestiones de gobierno”, sostuvo, fundamentando que las agendas de los gobernadores e intendentes radicales hacen imposible analizar esas cuestiones. “El 2006 es un año de estricta gestión, el 2007 es un año más electoral”, expresó.
Respecto a su comprovinciano Roberto Iglesias, presidente del Comité Nacional de la UCR, Alfredo Cornejo dijo que “tiene una posición rupturista, que es la que expresa la convención, una posición gorila, una posición de fractura”.
En tal sentido vinculó esa posición con “la pérdida de poder que ha tenido en el radicalismo de la provincia. Cuanto más pérdida de poder ha tenido, más duro se ha puesto con el gobierno, con lo cual no demuestra mucha convicción”. Al respecto, recordó que Iglesias apoyó en 2003 a Ricardo López Murphy y no a Leopoldo Moreau, que “era el candidato elegido por elecciones internas en la UCR”. Además, remarcó que el presidente del radicalismo “hoy en día está muy afincado en tomar sanciones disciplinarias”, y estimó que el documento de la Convención “tiene mucho de lo que él está pensando: alianzas más a la derecha y situarse a esa posición”.