Se desató la guerra por la idea de que los jóvenes voten en la ciudad de Buenos Aires. Desde el PRO reclaman el derecho de autor.
Por Pamela Fedra Valle
Al parecer, en un preanuncio de lo que será la campaña electoral, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Telerman, no tuvo en cuenta la gran repercusión que se originaría a partir del anuncio de la denominada ley de la juventud, que propone que se habilite el voto en la categoría de juntas comunales y se establezca un cupo juvenil en las listas electivas a partir de los 16 años. ¿Pero a caso obvió que en el poder legislativo ya se había presentado un proyecto de características similares?
Con la difusión de esta propuesta, hubo repercusión en diferentes sectores políticos, quienes salieron a marcar la posición: el macrismo se atribuyó el proyecto original y el kirchnerismo expresó sus reparos sobre la aprobación de un cupo juvenil y el alcance limitado del voto joven.
Es necesario aclarar que el proyecto dado a conocer por Telerman, que incluye el voto optativo desde los 16 hasta los 18 años y un cupo mínimo obligatorio para menores de 29 años en las listas de las futuras elecciones de comunas, necesitará de, al menos, 40 de los 60 votos de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para convertirse en ley. ¿Será una tarea sencilla?
Desde el kirchnerismo resultaron ser quienes más se oponen al proyecto, ya que consideraron que se trata de “una especulación política”. En tanto, el diputado y presidente del bloque del Frente para la Victoria, Diego Kravetz, manifestó que “no hay una demanda social para que se vote a los 16. En una época en la que se está discutiendo la baja de imputabilidad en los delitos, este proyecto se acerca a la derecha”. Asimismo, su compañero de bloque, Sebastián Gramajo, señaló que “el voto juvenil sólo podrá ser aplicado si es optativo y con un criterio de empadronamiento voluntario como la ley de voto de extranjeros que ya se aplica en la ciudad”.
A las acusaciones efectuadas por el FpV, el jefe de Gobierno respondió que “la inclusión de los jóvenes de 16 años en las elecciones no retrasará los comicios comunales del año próximo”, a la vez que negó que la iniciativa propuesta “tenga un interés electoralista”.
En el ARI, en cambio hubo diversidad de opiniones. Por un lado, Alejandro Rabinovich entendió que “está bien bajar la edad a 16 años, pero si además se incorpora a los jóvenes a la vida de los partidos políticos”. Por otro lado, María Eugenia Estenssoro se mostró disconforme con el proyecto y sostuvo que “es demagógico ya que no hay necesidad de bajar la edad”. Finalmente, Enrique Olivera aprobó el voto a los 16, pero interrogó acerca del por qué no se incluye la elección de legisladores y jefe de Gobierno, ya que así no se entiende”.
Por su parte, el macrismo salió a defender la autoría del proyecto de ley electoral por el cual se bajará la edad para votar a los 16 años y celebró que al jefe de Gobierno “le haya gustado tanto que hasta lo dio a conocer como propio”.
En ese sentido, la legisladora y presidenta del bloque Compromiso para el Cambio, Gabriela Michetti, precisó que una iniciativa de “muy similares características -hasta en un 90 por ciento- fue presentada por su bancada hace mucho tiempo en la Legislatura”.
“La verdad es que fue una sorpresa ver anunciado en la tapa de los diarios esa iniciativa como original de Telerman”, agregó.
Asimismo, expresó que “si Telerman está de acuerdo lo más probable es que logremos el objetivo nuestro, que es darle mayor participación a los jóvenes a ver si los estimulamos en la cosa pública, ciudadana y cívica”.
En tanto, enfatizó en la importancia de sacar el proyecto adelante ya que, aseguró, “nosotros dimos una discusión en el partido sobre esto bastante larga y consultamos a muchos especialistas porque creíamos que requería mucha seriedad el análisis de esta problemática”.
En tanto, el presidente del bloque Juntos por Buenos Aires, Diego Santilli, manifestó que “todavía no vimos detalles del proyecto, pero en principio me parece positivo que se incentive la participación cívica de los jóvenes y sobre todo me parece importante que ir o no a votar sea optativo para ellos porque si eligen hacerlo es mucho más probable que quieran informarse sobre qué y a quién están votando. De todos modos, sería bueno que se delimite la edad mínima para ser candidato porque la prioridad para los chicos es estudiar”.
Ahora, la pregunta central que debería hacerse es: ¿están en condiciones de votar los chicos de 16 años? Muchos podrían responder que no, ya que consideran que “un chico a esa edad no tiene el conocimiento o la capacidad necesaria para tener esa responsabilidad” pero, sin embargo, el diputado del bloque Compromiso para el Cambio y vicepresidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Legislatura porteña, Rodrigo Herrera Bravo, expresó que puede ser benéfico “un acercamiento por parte de los chicos a la política”.
Lo cierto es que el proyecto en sí parece haber nacido con demasiadas complicaciones, por lo que es probable que fracase antes de llegar al recinto. Recordemos que no cuenta con el aval del kirchnerismo, un sector mayoritario dentro de la casa política, por lo que es posible que no alcance el quórum necesario… Sólo resta esperar a que la totalidad de los legisladores tomen en cuenta el proyecto del jefe de Gobierno para así analizarlo y determinar posición. Por lo pronto, se sabe que el proyecto impulsado por Telerman debería recorrer antes varias comisiones debido a la amplitud de temas que abarca. Tal vez un acercamiento a la política por parte de los chicos sus frutos, pero para ver esos resultados habrá que esperar...