Los estudiantes que se oponen a la sesión del consejo directivo de la Universidad de Buenos Aires resisten la realización del cónclave en el Congreso de la Nación. Igual, el consejo superior logró reunirse para elegir las nuevas autoridades.
Con la presencia de 190 consejeros, el consejo directivo de la UBA logró sesionar en el interior del Salón Azul del Congreso. Rubén Hallú, decano de la Facultad de Veterinaria, fue elegido rector de la UBA.
El cónclave se llevó adelante en medio de un clima de extremo desorden y graves incidentes en el exterior del Palacio Legislativo, cuyas vallas que lo protegían fueron volteadas por estudiantes de la FUBA que trataban de impedir la reunión del consejo directivo de la universidad, cuyos miembros a duras penas pudieron ingresar al Congreso.
Antes de la elección, el decano de la facultad de Medicina, Alfredo Buzzi, afirmó que "si alguien no interviene" no se podrá ingresar a la Asamblea Universitaria que tiene previsto sesionar en el Congreso Nacional para elegir al nuevo rector de la UBA.
"Si alguien no viene acá y pone orden no vamos a poder ingresar" aseveró Buzzi, en declaraciones a la prensa a pocos metros de los ingresos habilitados para que entren los asambleístas, donde permanecen apostados estudiantes de la FUBA.
En ese marco, el decano fue increpado por el cotitular de la FUBA, Juan Pablo Rodríguez, y un grupo de estudiantes acerca de la validez de la asamblea.
Hallú fue elegido por 170 votos a favor, 15 abstenciones y dos sufragios negativos, según los primeros conteos, durante una sesión de la Asamblea reunida especialmente a tal fin, que se desarrolló en el Salón Azul del Congreso Nacional.
A pesar de las extremas medidas de seguridad dispuestas en el Congreso, las protestas de los miembros de la FUBA lograron ingresar al Palacio Legislativo de la mano de una decena de estudiantes y graduados integrantes de la Asamblea Universitaria. Así fue que intercambiaron insultos y empujones con el resto de los asambleístas y con los propios decanos, tratando de forzar la suspensión de la elección, hasta que varios de ellos debieron ser desalojados por la fuerza.
Ante esta confusa situación y en medio de fuertes cuestionamientos acerca de la validez de la votación, la elección de Hallú debió ser refrendada luego a través de la Secretaría General de la UBA, que también hizo constar al Consejo Superior que dos asambleístas votaron por la negativa y otros 15 se inclinaron por la abstención.
En su primer discurso como rector, Hallú cargó en duros términos contra la FUBA, señalando que "podremos discutir, disentir, enfrentarnos, pero siempre en un clima que debe ser el de la diversidad. Aquellos que nos quieran llevar al clima de las patotas de las canchas, que intentan imponer lo que no pueden imponer por medio de la razón, no van a poder triunfar", sostuvo Hallú visiblemente molesto.
El nuevo rector remarcó que "sólo algún trasnochado" puede pensar que él quiera "privatizar" la universidad, al tiempo que sostuvo que en la Argentina actual "no hay lugar" para grupos como la FUBA. "Si yo llegué hasta acá es gracias precisamente a esta universidad gratuita. Me podrán escupir en la cara, como pasó hoy, pero mientras tenga vida voy a luchar por una universidad gratuita y cogobernada, aunque a las minorías no les guste", enfatizó Hallú en referencia a los integrantes de la organización estudiantil.
Mientras tanto, fuera del Congreso continuaban los enfrentamientos entre la Policía y los estudiantes, quienes -acompañados por agrupaciones de izquierda- habían logrado derribar parte del vallado metálico que protegía el edificio legislativo y en un intento por burlar a los casi 500 efectivos de seguridad buscaban ingresar al palacio para frenar la elección.
En medio de la violencia, la Policía logró dispersar a los manifestantes, dejando un saldo de siete detenidos y una veintena de heridos.
"Todos los puntos del Estatuto serán revisados. Nos pondremos a trabajar ya mismo en esa tarea para poder sacar adelante a esta universidad", destacó Hallú al retirarse del Congreso.
En una sala contigua a la que funcionó la Asamblea, una reunión del Consejo Superior dio lectura a la renuncia del vicerrector Aníbal Franco y a propuesta del decano de Ciencias Sociales, Federico Schuster, se eligió como vicerrector a Sorín, por 20 votos: nadie optó por la negativa y hubo seis abstenciones.