Ibarra criticó a Telerman y afirmó que Macri cogobierna la ciudad de Buenos Aires; crisis interna en el judaísmo por apoyo al jefe de Gobierno porteño; y problemas internos en el PRO de la Ciudad. La política porteña se recalentó.
No por el calor del verano sino porque se acercan las horas de definiciones en las posibles candidaturas a jefe de Gobierno, vice, senadores y diputados, por lo que cada político quiere posicionarse dentro del partido y ganar más adeptos en la sociedad porteña.
Los hechos sobresalientes muestran a un Aníbal Ibarra pegándole duro a su ex compañero de gestión, actual jefe de Gobierno porteño Jorge Telerman; la decisión de Mauricio Macri de ir en búsqueda de la presidencia, abre el juego en la Ciudad, por lo que las internas del PRO comienzan a tironearse; y, por último, algo que ha causado enojos de los distinto sectores del judaísmo, pero que posiciona a Telerman es el anuncio de la comunidad judía, la cual apoyará al jefe de Gobierno desde un nuevo espacio político denominado “Judaísmo porteño”.
En este marco, Ibarra vaticinó que la victoria "dependerá más" de lo que él haga desde su espacio político "que de lo que haga el macrismo".
Asimismo, consideró que el ex ministro de Economía y candidato a presidente de cara a los comicios 2007, Roberto Lavagna, "se corrió naturalmente a la derecha al oponerse tan firmemente al gobierno, si bien podría haberse corrido a otro espacio político".
"La diferencia que hay entre Lavagna y Macri hoy no es de políticas sino de espacios y candidaturas", aseveró Ibarra.