El jefe de Gabinete sostuvo que se encontró una solución "racional" para mejorar el sistema jubilatorio al proponer la libre opción entre el régimen de capitalización y el de reparto. Afirman que los cambios corrigen aspectos débiles del sistema vigente.
"Encontramos una solución, una salida racional al tema sin ningún tipo de dogmatismo; buscamos superar el sistema dejándole a los argentinos la posibilidad de optar", dijo Alberto Fernández en relación con el proyecto que en los próximos días será enviado al Congreso.
El funcionario insistió en que se trataba de un punto que estaba "pendiente desde el 2003" ya que existía la necesidad de "corregir aspectos que no estaban funcionando bien" en el sistema de capitalización.
Para Fernández la salida encontrada "corrige muchos aspectos débiles que el sistema tenía".
"Trabajamos con el Ministerio de Trabajo en los últimos meses", señaló Fernández, al tiempo que explicó que el proyecto oficial "es muy importante porque corrige muchos aspectos débiles que el sistema tenía". Entre esos aspectos, destacó "el cautiverio de los afiliados, situaciones tan complejas como las comisiones, que es un costo enorme".
"Prácticamente entre un 25 y 30 por ciento del aporte de cada trabajador quedaba en los costos de administración del sistema y hemos corregido esos aspectos", remarcó el jefe de Gabinete.